El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) publicó ayer la declaración de impacto ambiental de los accesos a la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA) en la que se respaldan las tesis mantenidas por la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras cuando presentó las distintas alternativas en agosto pasado. En aquel entonces, el Principado ya propuso tres alternativas concretas de las once estudiadas, tesis ahora refrendada por la citada declaración de impacto.
Se trata de tres corredores que conectarán la ZALIA con las vías de alta capacidad. El primero de ellos, con la AS-II, en Veranes; el segundo, con Tremañes, en La Peñona, y el tercero, con la autovía del Cantábrico, en El Montico. En cuanto al primero, el documento ambiental se decanta por la alternativa A-4, que plantea una menor afección a los núcleos e infraestructuras existentes con un trazado que parte del enlace de Veranes, alejado de las edificaciones existentes y de cuyos 3.045 metros de longitud 1.075 discurren en túnel, con una inversión de 60,18 millones de euros. Aunque este trazado tendrá un impacto severo en la zona, es mejor que la otras alternativas, que llegan al grado de crítico. Es de destacar que este trazado tiene, no obstante, un importante pero: se ha de desplazar hasta sacarlo del entorno declarado de la villa romana de Murias de Beloño, en Cenero.
Para el segundo de los accesos, el de Tremañes, el elegido es el B-2, que tiene una longitud de 4.592 metros -de los que 515 son un viaducto en Somonte-, con una inversión total de 62,58 millones de euros. Se considera que es la opción más rentable, pues la existencia del viaducto reduce la ocupación de terrenos. Además, reduce la afección al polígono industrial de La Lloreda.
Finalmente, el tercer acceso, el procedente de la autovía del Cantábrico por El Montico, la declaración de impacto ambiental se decanta por la alternativa C-3, que aprovecha al máximo la traza de la actual carretera AS-326 y permite rodear el núcleo de Serín. No obstante, se verá afectada una explotación ganadera. Este acceso tendrá una longitud de 4.226 metros y un presupuesto de 33,60 millones de euros.
El documento también indica las alegaciones que se presentaron después del periodo de información pública. Indica que fueron un total de 124, aunque 98 eran de la misma naturaleza. Además de alegaciones técnicas sobre acometidas de servicios y posibles afecciones, se destacaban los problemas que estos nuevos accesos podrían traer a edificios y patrimonio etnográfico de Serín, la eliminación de un bosque de robles con árboles centenarios o la posible afección a la villa romana de Murias de Beloño, entre otros.
Por todo ello, la declaración impacto incluyó una serie de medidas correctoras que deberán ser tenidas en cuenta a la hora de ejecutar los proyectos. Entre ellas están la protección de tejos y acebos, así como la de estructuras romanas como ocurre en Serín y Murias de Beloño.