Las instancias judiciales de la ciudad volvieron a recibir ayer una nueva demanda contra las actuaciones del Real Grupo de Cultura Covadonga. En esta ocasión fue nuevamente un socio de la propia entidad el que ha presentado una impugnación contra la última asamblea general, celebrada el pasado 29 de diciembre, en la que se informaba a los grupistas sobre la dificultad de llevar a efecto el convenio firmado por el Grupo y el Centro Asturiano de La Habana para acometer una fusión por absorción. También se ha impugnado, además, el resultado de la votación realizada al día siguiente y en la que los socios decidieron que se rechazara la fusión.
La mencionada demanda se presentó el pasado viernes y entró anteayer en el Juzgado de Primera Instancia número 3 de los de Gijón. Pero, según ha podido saber EL COMERCIO de fuentes judiciales. Éste habría devuelto el documento al decanato para que fuera de nuevo sorteado, pues en la actualidad atiende otra demanda presentada a finales de diciembre pasado por el Centro Asturiano de La Habana contra el Grupo Covadonga en la que solicita que se ejecute el acuerdo de fusión por absorción firmado por ambas entidades, al tiempo que se adopten medidas cautelares contra la entidad de Las Mestas.
Ante esa aparente incompatibilidad para que ambos asuntos sean estudiados por el mismo juzgado, el máximo órgano de los jueces gijoneses resolvió remitir la nueva demanda al Juzgado de Primera Instancia número 11, que lo admitió ayer mismo.
En principio, este nuevo paso judicial, dado ahora por un grupista, no está relacionado con la demanda presentada por el Centro Asturiano, pero sí es cierto que la sociedad del paseo de Begoña se ha adherido a este último procedimiento en concepto de «damnificada», según informaron fuentes jurídicas.
En concreto, el socio que presentó la demanda de impugnación aduce la existencia de defectos legales y estatutarios en la convocatoria de la asamblea. Además, asegura que también hubo defectos en la información suministrada por los responsables grupistas a los socios, con «información tergiversada y nada ajustada a la realidad» sobre la situación financiera y patrimonial del Centro Asturiano de La Habana.
Pero quizá el aspecto más destacado presentado por este grupista en su impugnación es que la votación de la masa social en la que se rechazó la fusión es un acuerdo contradictorio con otro ya adoptado con anterioridad en una asamblea general celebrada el 30 de enero de 2006, lo que redundaría en el incumplimiento de las obligaciones asumidas por terceros. Este hecho podría resultar perjudicial para el propio Grupo ya que, a entender del demandante, se podrían derivar responsabilidades patrimoniales.
La segunda vez
De esta forma, sería la segunda vez que un socio del Real Grupo de Cultura Covadonga impugna una asamblea de la entidad relacionada con el proceso de fusión por absorción con el Centro Asturiano de La Habana. Hay que recordar que cuando se decidió la operación, el ya ex grupista Felipe Aller Celemín impugnó el acuerdo asambleario del 30 de enero de 2006. El problema es que ese procedimiento judicial se prolongó durante más de tres años y medio, tiempo en el que ambos presidentes fueron sustituidos. El actual responsable grupista, Enrique Tamargo, fue quien convocó la asamblea del 29 de diciembre (y la votación del 30), al entender que la situación en la que se había acordado la fusión había cambiado, de lo que informó a su masa social, que decidió cambiar de criterio sobre la operación iniciada por ambas sociedades a mediados de 2005.