El asunto es el siguiente: un empresario compra dos bajos comerciales para abrir un discobar tras comprobar los posibles usos del inmueble (sólo estaba prohibida la instalación de funerarias y actividades sanitarias). El Ayuntamiento da de paso el proyecto, pero dada la cercanía a un monumento prerrománico, la fuente de Foncalada, el Consejo de Patrimonio exigió unas determinadas condiciones estéticas del exterior del local. En consecuencia, el propietario presenta un proyecto con los requisitos de Cultura. Al Consistorio le parece bien, no así a la consejería, que dice que «no se cumplen los requerimientos». Ésa era la situación hasta ayer, cuando el Ayuntamiento concedió la licencia de apertura, como confirmó la cadena hostelera a EL COMERCIO.
Está previsto que el discobar abra a finales de mes, aunque la Consejería de Cultura aseguró ayer que no ha recibido ningún modificado ni la resolución de la licencia. Puede que la reciba hoy mismo o en los próximos días, pero lo cierto es que los obreros ya trabajaban ayer en la fachada del inmueble. Patrimonio no ha visto si el nuevo proyecto cumple los requisitos. Su función es establecer prescripciones técnicas para que la obra no dañe la imagen de la fuente de Foncalada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. ¿Por qué han empezado los trabajos en la fachada sin que Patrimonio haya dado el visto bueno final? ¿Qué pasaría si no se ajustan a los condicionantes?
La licencia de apertura está supeditada a la actuación de Patrimonio, que tiene capacidad sancionadora. Si cuando los trabajos concluyan no se cumplen las condiciones que prohíben, por ejemplo, la instalación de neones en el exterior, Cultura podría abrir un expediente sancionador.
De todas formas, la apertura del local es legal porque así lo permite la modificación del PGOU aprobada en 2005 por el Ayuntamiento y ratificada por la CUOTA, dependiente del Gobierno regional. Por eso, para el concejal de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ), Roberto Sánchez Ramos, «este es un capítulo más del tiempo de la piqueta sobre la Historia». «Oviedo posee un legado cultural y patrimonial único, mientras sus clases políticas dirigentes y económicas no respetan la historia monumental del municipio», señaló el edil en un escrito. El coordinador de Izquierda Unida-Los Verdes en la ciudad, Alejandro Suárez, también envió ayer un comunicado para criticar la concesión de la licencia, «que es una prueba más del desprecio y desidia del alcalde, Gabino de Lorenzo, con el importantísimo patrimonio monumental de la ciudad».