La posición es firme y los vecinos de Corao, representados por varias asociaciones vecinales, lo han dejado claro. El Castañéu no se toca. Varias denuncias de grupos ecologistas relativas al tratamiento que se le daba a las vacas en las populares y multitudinarias ferias ganaderas que acoge el enclave de la localidad motivaron que la Consejería de Medio Rural instase al Ayuntamiento a realizar una serie de mejoras. Éstas consisten principalmente en la habilitación de una zona de carga y descarga para el ganado, la instalación de abrevaderos y la colocación de establos para el ganado menor. Una actuación que el Ayuntamiento tenía previsto iniciar esta misma semana eliminando varios árboles de la zona y hormigonando «unos 300 metros cuadrados de prado», denuncian los vecinos. Una actuación que rechazan frontalmente, para lo que han encontrado también el apoyo del Partido Popular.
Este mismo sábado, los vecinos se reunirán junto a representantes de tres asociaciones locales: Abamia, El Castañéu y l a Asociación de Vecinos de Corao, Coraín, Corao-Castiellu, El Cuetu y Parolu. Juntos esperan acordar una defensa numantina de su bien más preciado, de cara a un encuentro que mantendrán con el Ayuntamiento la semana que viene. «Estamos al mil por cien con la feria, y si hay que hacer mejoras, que se hagan. Pero el castañéu es un símbolo de identidad y no se puede estropear», aseguran desde el pueblo.
El Partido Popular criticó el «oscurantismo» del equipo de gobierno, que trató de iniciar las obras «sin avisar a los vecinos y sin informar al PP, tal y como habíamos solicitado el pasado dos de febrero en un escrito, en el que pedíamos detalles sobre la actuación que se iba a realizar», explica el presidente de los populares cangueses, José González de Castro. «Esta misma semana nos dijeron que no se sabía qué iban a hacer, que era un tema del Principado, pero al día siguiente se presentaron allí con una pala, derribaron un castaño y tenían previsto actuar», lamenta.
Está de acuerdo con las obras, pero cree que deben hacerse «respetando la fisonomía del castañéu, porque es un elemento protegido y catalogado como tal en el Plan General de Ordenación de Cangas de Onís». Añadió que «no somos nosotros los que tenemos que decirle al equipo de gobierno lo que tiene que hacer, pero creemos que hay zonas en el entorno en las que se puede habilitar la zona de carga y descarga sin tocar el castañéu», apuntan. Y apuestan porque «todos los establos y abrevaderos, todo lo que lleve algo metálico, sea desmontable y se coloque sólo para los tres o cuatro días de feria que hay cada año». De esta forma, explica, el impacto visual sería mucho más reducido. Y añadió que «si en el Ayuntamiento no se ven capacitados para plantear una obra sin acabar con el patrimonio natural de un pueblo, que hablen con los vecinos, que ellos son los más indicados para explicarles cómo lo que tienen que hacer».