La temperatura estaba muy cerca del cero en la noche del lunes, la gran noche del Antroxu en Ribadesella, pero los participantes en el desfile y los muchos espectadores que se echaron a la calle lograron combatirla con alegría, buen humor e imaginación. Poco más hay que pedirle al carnaval riosellano, uno de los más multitudinarios de la comarca y, como siempre, uno de los más animados. Porque fueron muchos los que se animaron a disfrazarse, y no todos llegaron a apuntarse para el concurso organizado por el Ayuntamiento. Se disfrazaron, se lanzaron al ruedo y disfrutaron, sin importarles premios ni reconocimientos. Muchos otros se apuntaron, por qué no, y entre todos ellos el jurado decidió que -por esencialmente riosellana- la procesión de la Virgen de Guía organizada por un grupo de amigos de Collera debería alzarse con el galardón principal. No les faltaba ni la ermita, ni la imagen, ni los barcos, ni la vivilancia de la patrullera de la Benemérita. También se llevaron premio los rocieros flamenco-sevillanos de meluerda, que llegaron con dos carros tirados por burros; las espectaculares gaitas gigantes, acompañadas por sus tambores; y Tiger Woods, que trataba de hacer hoyo donde más le gusta hacerlo, acompañado de varias de sus 'mujeres'. Aseguran que se le vio tomando algo en el Xico antes del desfile.
También se llevaron un premio los integrantes del sambódromo que vino de Villaviciosa. Y en individual, el principal premio se lo llevó una caja de música también de Villaviciosa. Muy aplaudido fue el funeral del aumento de sueldo, una alegoría de la crisis en la que no faltaban Rajoy ni Zapatero. Y éxito cosecharon los del Tetris -con piezas de El Cobayu y del Ribadesella Club de Fútbol-; los de Grease, que salieron de su Ñerín; o un grupo de chavaletes que se dejaron ver con Mortadelo y Filemón. Y los chavales del instituto riosellano, vestidos de romanos, ayudaron en la organización del desfile.
La música corrió a cargo de la Arlanzon Big Band, que habría el desfile a ritmo de Jazz sobre un remolque, y la verbena la cerró de madrugada DJ Disco River, que actuó tras la orquesta Family Waikas. La jornada de ayer estuvo dedicada al carnaval infantil -con actuación de magia y chocolatada- y al velatorio y posterior entierro de la sardina en el paseo de La Grúa. Tan sólo un gran susto consiguió enturbiar en la tarde de ayer las celebraciones, al sufrir un accidente una de las actrices que iban a participar en el velatorio de la sardina, antes de que comenzase su actuación. La mujer se cayó de espaldas desde lo alto del escenario habilitado en la plaza Nueva y sufrió un gran golpe, por lo que tuvo que ser evacuada en ambulancia hasta el hospital de Arriondas, donde al cierre de esta edición seguía en observación.
Para poner punto y final a las celebraciones, una vez concluidas las exequias del pescado, los riosellanos pudieron disfrutar de un espectáculo de fuegos artificiales.