Después de «años empujando el proyecto» por fin ha dado el sprint necesario para que «a finales de verano podamos licitarlo» y «a más tardar en otoño las obras estén en marcha». Esas son las estimaciones del presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, Jorge Marquínez, y de la alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, con respecto al denominado proyecto de 'Ordenación del río Vallina entre Porrúa y Poo de Llanes' que, entre otras cosas, permitirá ejecutar los trabajos que dejen a la localidad de Porrúa con un «saneamiento integral». Eso será, dijo la alcaldesa, «para finales de 2010». Tal y como adelantaba ayer EL COMERCIO, el proyecto para la ordenación del caudal es más ambicioso. La recuperación del río Vallina supondrá un cambio considerable en esta zona del concejo de Llanes y, entre otras cosas, creará un circuito de sendas peatonales «casi circular» que conecte Pancar, Porrúa y Poo para confluir en Llanes. En total, la inversión supondrá 2,3 millones de euros (el 70% lo pagará CHC, el 30% irá a cargo del Ayuntamiento), pero el compromiso del Gobierno regional es que, el próximo año, revertirá la mitad de la cantidad puesta por Llanes en este convenio. Así, si a la administración local le corresponden pagar 800.000 euros, el Principado le devolverá 400.000.
Lo importante, explicó Marquínez, «es que en este proyecto se cumplen tres objetivos». El principal es el saneamiento de Porrúa con la construcción de un colector que recogerá las aguas hasta llevarlas a la estación de Poo, donde conectará con el colector general. Pese a que esta parte «es la fracción más importante en cuanto a inversión», el segundo objetivo será la creación de la mencionada senda. La canalización para la conducción del saneamiento contempla la creación de un palafito de madera que servirá a su vez de paseo peatonal y, además, está previsto acondicionar tres zonas verdes de esparcimiento. La senda y la recuperación de estos tres puntos, indicó Marquínez, servirán para mejorar la comunicación peatonal y también la accesibilidad al río, donde se harán mejoras de cubierta vegetal. El tercer objetivo resolverá los problemas de la playa de Poo, donde los bañistas se quejaban en los últimos veranos del alto nivel de contaminación debido a los vertidos que llegaban «de varias viviendas, sobre todo, de Porrúa».
Marquínez, Álvarez Campillo y el delegado del Gobierno, Antonio Trevín, junto a otros miembros de las distintas administraciones congregadas ayer en Llanes, acudieron también a visitar las obras de mejora realizadas en el río Calabres, en Posada de Llanes. Unas obras, «importantísimas», señaló la alcaldesa llanisca que se hacen «cada siete u ocho años» para mantener la limpieza de «uno de los complejos más interesantes que CHC tiene en Asturias», señaló Trevín. Los trabajos ejecutados sirvieron para «limpiar el cauce y su área de captación» que permite la circulación subterránea del caudal a través de La Llera para aflorar de nuevo el río en la zona de Niembro.
Al tiempo que ellos visitaban las obras, la Agrupación de Vecinos y Amigos de Llanes (AVALL) redactaba una nota mediante la cual reclamaba «la inmediata reparación del puente de Tresculos» debido a, denuncian, «el lamentable abandono en el que se encuentra» este puente del siglo XIX, sito en términos de Lledías y paso del Camino de Santiago. La infraestructura que cruza el río Calabres, apuntan, está a «escasos 300 metros» de las obras que ayer visitaban los políticos. Cuando comenzaron, aseguran, «AVALL tuvo conocimiento de un principio de acuerdo» entre CHC y Ayuntamiento para reparar el puente que, dicen, «corre grave riesgo de derrumbarse y que, de hecho, parte de la estructura ya ha caído al río». Sin embargo, la recuperación no se llevó a cabo pese a que el Servicio de Patrimonio del Principado de Asturias así lo ordenó en 2009. Ahora, si no se ejecutan las obras, amenazan desde el combativo colectivo vecinal, se emprenderán «las acciones legales» para exigir responsabilidades.