El día 30 del pasado mes de diciembre quedaba colocada la primera piedra correspondiente a las obras de urbanización de la segunda fase del Polígono Industrial de Guadamía, trabajos que como en su día avanzó este periódico están siendo ejecutados por la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Procoin y Sacyr Vallehermoso. Las dos disponen desde ahora de diez meses por delante para crear 36 nuevas parcelas con las que satisfacer la demanda de suelo industrial existente en el concejo y la comarca. La pasada semana, las empresas hacían el acopio de materiales y empezaba a llegar la maquinaria, que estos días -cerca de tres meses después- ya trabaja a todo rendimiento tras la retirada de algunos árboles de la zona. Las excavadoras y los camiones ya se mueven por la enorme explanada junto a la autovía del Cantábrico para dar forma «a la obra más importante para el futuro del concejo», celebraba ayer el teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Francisco Vázquez, quien confirmó que ya había varias empresas interesadas en asentarse en esta importante zona industrial. «El proceso acaba de empezar, pero sí somos conscientes de la importancia de disponer de suelo industrial para que puedan crecer las empresas del concejo», decía Vázquez.
Pero por si esto fuera poco, el Ayuntamiento de Ribadesella ya está pensando en la tercera y cuarta fase. Así lo anunció en su día el alcalde. «El Plan General de Ordenación incluirá reserva de espacios suficiente para que el concejo nunca tenga carencia de suelo industrial porque no podemos vivir sólo del turismo», explicaba Ramón Canal el día de la colocación de la primera piedra. Una vez que Ribadesella ha logrado convertirse en un «referente turístico nacional», la coalición de gobierno que conforman socialistas e Izquierda Unida apostará por otras alternativas que permitan generar empleo y riqueza «al margen del sector inmobiliario desarrollado a la sombra del turismo y actualmente en crisis», añadía el regidor.
Las dos siguientes fases del polígono se crearán en ambos lados de la Autovía del Cantábrico, «donde hay terreno más que suficiente para desarrollarlas». Hasta ahora, salvo una maderera instalada en la margen derecha, el polígono de Guadamía se ha ubicado en la margen izquierda. Al parecer la tercera fase seguirá el mismo trazado. «Inicialmente estaba planificada para la margen derecha, pero el equipo redactor del plan general aconseja prolongarla desde la estación de la ITV hacia Llovio, en la margen izquierda, para aprovechar así todas las infraestructuras ya existentes», explicó Canal. La futura cuarta fase tendría que alojarse en territorio de Camangu.
La puesta en marcha de la segunda fase del polígono, acto al que asistieron sus promotores y sus comercializadores, IDEPA y SOGEPSA respectivamente, sirvió para acabar con el baile de cifras que en los últimos años han rodeado esta actuación. Al final, las obras de urbanización de esta segunda fase se adjudicaron a la mencionada UTE en 5,2 millones de euros, un millón por debajo de su presupuesto de licitación. Sin embargo, el director del IDEPA, Víctor González Marroquín, aprovechó la ocasión para recordar que el instituto que dirige aportó alrededor de 6,7 millones para las dos primeras fases del polígono riosellano: «casi dos millones en la primera y 4,7 para esta segunda», dijo.
A finales de 2010 debería estar finalizada esta segunda fase cuyas obras acaban de empezar. Ésta cuenta con una superficie total de 133.000 metros cuadrados, destinando a suelo industrial 54.200 metros. Otros 55.000 metros se dedicarán a zonas verdes y espacios libres, cerca de cinco mil a equipamientos y más de 1.800 a viarios y aparcamientos. La superficie media de cada una de las 36 parcelas será de mil metros cuadrados. Entre ellas está incluida la parcela municipal que se destinará a la creación de un Centro de Empresas, «una especie de vivero en el que facilitar la implantación de los jóvenes emprendedores de la comarca». El centro contará con «una nave con zonas comunes, con oficinas y aulas de formación para que por un módico precio de alquiler puedan montar e iniciar su empresa de forma temporal hasta que encuentren el lugar idóneo donde instalarse», explicó Ramón Canal. Su ejecución se planificará dentro de un año.
Tanto Canal como Marroquín y Zarauza animaron a los empresarios del Oriente asturiano a instalarse en este polígono para continuar así con el «éxito» de la primera fase y complementar a las empresas ya instaladas, en su mayor parte relacionadas con los sectores metal-mecánico. En concreto, Víctor González Marroquin recordó que, gracias a la participación del IDEPA, «en Asturias estamos creando suelo económicamente viable a precios razonables, suelo de alta calidad con servicios modernos y adaptados a los tiempos actuales, para que cuando llegue el nuevo ciclo económico y los empresarios reclamen suelo industrial puedan encontrarlo a buen precio», añadió el director.
Un muestra del posible crecimiento industrial de la zona es la intención de la promotora urbanística Merybal Construcciones y Contratas S.L., propiedad del empresario colungués Ángel Luis Merino Balbín, de construir un área de servicio en el polígono. La constructora ha solicitado licencia para el ejercicio de esa actividad en las parcelas 1 y 8 , junto a la estación para la ITV de la comarca.