El de ayer fue, como solía decir el ex alcalde de Siero Juan José Corrales cuando se encontraba ante un acontecimiento importante, «un día histórico». Sin embargo, tras once años de gobierno socialista, las tornas se cambiaron y el protagonista de la jornada no fue ni él ni su partido, sino José Antonio Noval, su principal adversario político, portavoz del PP, y que ayer obtuvo la mayoría absoluta necesaria para acceder a la Alcaldía. Lo hizo gracias a los apoyos que le brindaron la Plataforma Vecinal de La Fresneda (PVF) y el Partido Independiente de Siero (Pinsi), dos grupos minoritarios -con uno y dos concejales respectivamente- que lograron que la historia de Siero haya dado un giro radical en el panorama político un mes después de que Corrales sufriera con el vehículo oficial un accidente en la glorieta de Argüelles, en el que dio positivo en la prueba de alcoholemia y tras el que dimitió.
Un mes en el que han pasado muchas cosas, en el que la madeja política se ha ido enredando cada vez más y en el que hasta un juez ordenó la fecha de celebración del Pleno y establecer que los intereses generales estaban por encima de los intereses de un partido y que Julio Carretero, número dos en la lista electoral socialista y que no presentó su renuncia en favor del número seis, era el candidato natural del PSOE.
Ahora, en cambio, se presenta una nueva etapa. Al menos esa es la idea del ya alcalde, José Antonio Noval, quien aseguró sentir «una obligación moral de hacer frente a la responsabilidad de gobernar Siero», una tarea para la que ya ha ofrecido diálogo, participación y disposición para todos los vecinos y grupos políticos.
Por su parte, Ángel García, hasta ayer regidor en funciones, destacó al inicio del Pleno que le sirvió de despedida la figura del secretario municipal, del que dijo que su actitud a lo largo de todo el proceso había sido «intachable». García señaló también que «un concejal debe reunir tres cualidades: responsabilidad, lealtad y generosidad» y lanzó un mensaje a los cuatro ediles que no se mostraron de acuerdo con la decisión de la ejecutiva municipal. «Hay momentos en los que vale más perder en el presente para ganar en el futuro».
Por otro lado, anunció que a partir del lunes pasará a ser el portavoz del Grupo Municipal Socialista, función que estrenó ayer tras la elección de alcalde y que aprovechó para señalar que «la oposición que vamos a hacer será constructiva, con alternativas». Además, añadió que el PP lo tendrá fácil a la hora de gobernar. «Le hemos dejado mucho hecho, como los presupuestos que no apoyaron o los planes de inversión».
Por su parte, el secretario municipal hizo lectura del auto del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo que el pasado miércoles ordenó la convocatoria del Pleno y acto seguido, los 21 concejales de la Corporación procedieron a votar, lo que suscitó algunas quejas, ya que los candidatos pretendían hacer su intervención antes de la votación.
El resultado fue contundente. Once votos para Noval, cuatro para Carretero, uno para el portavoz de IU, Nicolás Fernández, que se presentó como candidato, un voto nulo y cuatro en blanco. Estos últimos votos se correspondieron con los ediles socialistas Mari Luz Quince, Octavio Serrano, Ángel García y Sonia Rodríguez, que rechazaron apoyar al candidato socialista.
Tras conocer el nombre del nuevo alcalde llegaron las felicitaciones y los consejos. «Espero que situemos al concejo en el estatus que se merece», señaló José Carlos García de Castro, portavoz de la PVF, quien explicó que su apoyo a los populares está basado en «garantizar la gobernabilidad y estabilidad del municipio, que con cuatro concejales no estaba asegurada». Dejó claro que «no he pedido nada a cambio».
Los intereses de cada cual
Tampoco lo hizo el Pinsi. Su portavoz Juan Camino anticipó que aunque respaldó la candidatura de Noval, sólo apoyará cosas puntuales. «No reciben ningún cheque en blanco, que nadie tenga miedo». Los independientes argumentaron su voto basándose en que «los intereses del concejo han de estar siempre por encima de los intereses partidistas». «El PSOE debería hacer autocrítica y no culpar a los demás, ya que contaban con nuestro apoyo y por tanto tenían garantizada la mayoría absoluta cuando eran un grupo unido», insistieron.
Por su parte, Rafael Rodríguez, portavoz de Conceyu se mostró crítico con los pactos alcanzados y comparó la situación con un embarazo. «O se ponía de parto o había que provocarlo». El edil está convencido de que se ha vuelto a crear un tripartito. Y Nicolás Fernández, portavoz de IU, se mostró satisfecho «porque felizmente se cierra un período con muchos errores». Como primera petición, Fernández solicitó al nuevo alcalde que recupere la participación de todos los grupos en los órganos de gobierno. Corren nuevos aires en el Ayuntamiento y el nuevo alcalde ya ha empezado a tomar nota.