El varapalo de ver cómo tras más de una década de gobierno socialista en Siero se pierde la Alcaldía por disputas internas en el partido no ha dejado indiferente a la FSA. Su secretario general, Javier Fernández, pidió ayer perdón a los vecinos de Siero «por el espectáculo que todos hemos generado allí» y señaló que «debemos de reflexionar sobre los errores que podamos haber cometido para que no se repitan en el futuro». Más crítico que Fernández fue el diputado nacional Álvaro Cuesta, quien aseguró que «de manera involuntaria el PSOE ha tenido cuatro personas desleales que han hecho posible la elección de un alcalde de distinta orientación política a la anterior alcaldía elegida por la ciudadanía». El diputado se refirió así a los cuatro concejales cercanos al SOMA -Julio Carretero, Ángela Llende, Herminio Llamedo y Yoya Álvarez- que se mostraron disconformes con la actuación de la ejecutiva. En la actualidad, los dos primeros tienen abierto un expediente de expulsión y los dos últimos decidieron abandonar el Grupo Municipal Socialista y pasar al grupo de no adscritos.
Una actitud que no comparte la Ejecutiva Municipal del PSOE de Siero, que ayer, después de varios días sin hacer declaraciones, ofreció una rueda de prensa para pedir las actas de los cuatro ediles. «Sólo pedimos, en este momento, que las actas del PSOE vuelvan a su seno, para poder hacer una oposición más amplia, con los ocho concejales que nos otorgó la ciudadanía de Siero», apuntó el secretario general, Roberto García Morís.
La comparecencia de la ejecutiva, junto con el hasta ahora alcalde en funciones, Ángel García, y el ex alcalde Juan José Corrales estuvo marcada por diversas tensiones y encontronazos protagonizados por los asistentes cuando varios militantes afines al SOMA criticaron la actitud de la dirección municipal.
Morís, que también pidió perdón a los ciudadanos, aseguró que «si García hubiera sido el candidato, el PSOE seguiría ostentando la Alcaldía de Siero» y añadió que «el PP tiene alcalde y algunos, lo único que tienen, son unas tristes líneas que quedarán en la historia de este partido: por su empeño personal de querer ser alcaldes a toda costa, por no aceptar las razones políticas de la Comisión Ejecutiva y por su traición a las siglas y a la historia de nuestro partido, el PSOE ha perdido la Alcaldía».
Por su parte, el candidato socialista, Julio Carretero, señaló ayer tras el Pleno que lo sucedido «era una situación previsible dada la situación» y aseguró que ni él ni Ángela Llende renunciarán a sus actas de concejal. Además, afirmó que tampoco pretende presentarse en un futuro con otras siglas. «Mi organización es el PSOE, y si no me presento con este partido no lo haré con ninguno», apuntó.