Demarcación de Carreteras en Asturias anunció ayer que la próxima semana habrá «cortes puntuales de tráfico en el cruce de La Arquera», principal entrada a la villa de Llanes, para poder proceder a la instalación del andamiaje que dará forma al futuro paso elevado, una infraestructura que se proyecta levantar para salvar este punto negro de las carreteras asturianas y conectar el futuro tramo Unquera-Llanes de la autovía del Cantábrico con la capital llanisca.
El jefe de Demarcación de Carreteras, Ignacio Arango, acompañado por el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín, explicaba ayer en la localidad llanisca de Riego que la empresa adjudicataria del tramo Llanes-Pendueles realizará la próxima semana cada hora paros en la circulación de unos cinco minutos durante un par de días, que aún no se han concretado, para poder completar la instalación de esta estructura y continuar con la construcción de los pilares que soportarán el nuevo paso elevado.
Aunque inicialmente estaba previsto que el enlace de La Arquera pudiera estar listo antes de las fiestas de Semana Santa, el Ministerio de Fomento reconoció el pasado mes que su apertura al público no será posible hasta antes del verano. Trevín confirmaba ayer que se mantienen los últimos plazos establecidos.
El motivo de este último retraso en la puesta en servicio del cruce de La Arquera -cuya construcción se había tratado de agilizar al máximo por parte de las Administraciones implicadas- fue la detección de oquedades durante la construcción de los pilares que no habían sido previstas en los estudios geotécnicos previos y que obligaron a los operarios «a rellenarlas poco a poco con cemento, agua y arena», especificó ayer Ignacio Arango. Este delicado proceso, necesario para dotar de las máximas garantías de seguridad el futuro enlace de la autovía, concluyó hace un par de semanas y ahora la empresa adjudicataria debe continuar con el plan de obras establecido inicialmente, por el cual la semana próxima comenzará a levantarse la estructura de los estribos que sujetarán el paso elevado para su posterior construcción.
Una vez concluidas las obras en La Arquera, la intersección actual en forma de 'T'creada por la confluencia de la N-634 y las carreteras secundarias AS-263 y LL-6, será sustituida por lo que en el argot de la construcción se conoce como enlace de diamante con pesas. Esto es, un sistema de viales con dos glorietas, un paso elevado sobre el tronco de la autovía y cuatro ramales para permitir toda clase de giros con total seguridad. Además, el proyecto incluye una serie de vías de servicio que darán acceso tanto a la villa como a los pueblos situados a la derecha de la A-8.
El jefe de Demarcación de Carreteras en Asturias también confirmó ayer que el proyecto para la mejora y ampliación de la carretera de El Pontón, la N-625, ya ha superado todos los trámites ambientales y está pendiente de que salga a licitación, aunque no pudo concretar los plazos. Se trata de un proyecto «bastante light, muy poco agresivo», que incluirá la creación de varias áreas de estacionamiento y descanso y que está valorado en 3,6 millones de euros. El proyecto del Ministerio de Fomento, que afecta a un tramo de casi 16 kilómetros entre la Vega Pervís (Amieva) y Puente Angoyu (Ponga), en pleno desfiladero de Los Beyos, permitirá ampliar el ancho de la carretera, instalar mallas para evitar caída de piedras, así como la mejora del drenaje y los taludes existentes.