El próximo 31 de marzo terminan los tres meses de prórroga del contrato de alquiler del bajo del Monasterio de San Pelayo por parte de la Consejería de Cultura. Durante años, el Principado ha hecho uso de 850 metros en el convento. Eran la sede del Archivo Histórico Provincial, que en breve abrirá sus puertas en la antigua cárcel.
Con la marcha de los pergaminos, legajos y libros sobre Asturias, a Las Pelayas les quedará libre de nuevo el lugar.
En un principio, la madre abadesa, María Teresa Álvarez, informó de que habían ofrecido el bajo tanto al Principado como al Ayuntamiento. Ambas instituciones competirían «en igualdad de condiciones». Entonces, también expresó su interés por que se instalase otro archivo, un depósito o incluso un museo.
Ahora, cuando sólo restan 15 días del fin del contrato de arrendamiento, Las Pelayas ya sólo esperan a un candidato: el Principado. El Consistorio queda desbancado. Como la Administración regional «muestra interés en seguir, ella tiene prioridad», dice la abadesa.
Antes de que acabe marzo se pondrá en contacto con la Consejería de Cultura, ya que, de seguir los lazos, «habrá que firmar otro contrato». El uso definitivo del espacio en el ala oeste del monasterio aún no está definido, aunque existe la posibilidad de que «esté relacionado con el Museo Arqueológico», adelantó.
Previamente, el Principado barajó la posibilidad de ubicar allí el Tabularium Artis Asturiensis, creado por el fallecido cronista oficial de Asturias, Joaquín Manzanares. Era el deseo del historiador. Sin embargo, el Gobierno regional y la familia no han llegado a un acuerdo.
Mientras el monasterio asegura a su inquilino, las monjas benedictinas siguen mirando con preocupación la cubierta. La techumbre de la esquina entre las calles Jovellanos y El Águila amenaza con desplomarse y las hermanas se afanan en poner cubos de agua bajo las goteras. «Llueve dentro del monasterio», protestó en una ocasión la madre abadesa.
Cuatro años mirando arriba
Cuatro años llevan esperando una reforma. El pasado mes de noviembre, la consejera de Cultura, Mercedes Álvarez, firmó el convenio de colaboración con el Ministerio de Fomento. Un acuerdo que permitirá financiar los trabajos, con cargo al presupuesto del 1% cultural, que suponen un desembolso de 558.344 euros. De esta partida, el Gobierno central aportará 358.344 euros y la Administración regional, los 200.000 euros restantes.
Con el convenio firmado, la Consejería de Cultura anunció que la reparación de la cubierta comenzaría la próxima primavera.
A pesar de la cercanía, la madre abadesa no tiene fecha de inicio de las obras. «Llevamos cuatro años esperando», contabilizó.