La villa de Ribadesella dispondrá «este verano» de un servicio de alquiler gratuito de bicicletas que permitirá a vecinos y turistas disfrutar de una visita a la capital del municipio y a sus aledaños de una forma diferente a la habitual y mucho más atractiva. El Ayuntamiento de Ribadesella está trabajando en colaboración con el Consorcio de Transportes de Asturias para implantar este servicio en la villa que funciona ya con éxito en ciudades como Gijón o Avilés. El alcalde del municipio, el socialista Ramón Canal, entiende que por su orografía Ribadesella es un lugar «muy atractivo» para recorrer en bicicleta, y a nadie se le escapan todos los beneficios que la utilización de este tipo de transporte podría traer para el concejo, no sólo desde un punto de vista medioambiental, sino también para mitigar los problemas de tráfico y la falta de aparcamiento que sufre la capital riosellana en temporada alta.
El Ayuntamiento de Ribadesella apuesta, en un principio, por ofrecer el servicio de forma totalmente gratuita, aún a sabiendas de que supondrá unos costes de mantenimiento «importantes» para las arcas municipales y que «todo lo que es gratis se desvaloriza». La fórmula para acceder a estas bicicletas aún no está cerrada aunque el equipo de gobierno propone que cada usuario interesado en hacer uso de este servicio acuda previamente a la oficina de turismo, o a otros puntos establecidos para tal fin, donde tras identificarse se le hará entrega de una tarjeta para tener acceso a las bicicletas.
El Ayuntamiento de Ribadesella tiene previsto instalar, al menos, tres puntos de recogida de bicis que, en principio, podrían estar emplazados en la zona de la playa, junto a la oficina de turismo y en el entorno de la cueva de Tito Bustillo. De esta forma, un turista o vecino podría recoger una bicicleta en el centro de la villa para acceder hasta la zona de la playa y, después, dejarla en esta otra base. Teniendo en cuenta que cada bloque de bicicletas incluye una docena, el servicio de alquiler gratuito arrancará al menos con 36 unidades.
El principal problema para poner en marcha este servicio es «como siempre» el puente de la villa. Una infraestructura que, en opinión del regidor, «resulta peligrosa para la circulación peatonal y dificulta el uso de bicicletas durante la temporada alta». De ahí que Ramón Canal no se canse de reclamar al Ministerio de Fomento la construcción de un nuevo puente «más amplio» que incluya no sólo aceras de mayor tamaño sino también un carril bici. En cualquier caso, Ribadesella no esperará la construcción de este puente para ofrecer este servicio.
Para quien no le convenza la posibilidad de circular por la villa sobre dos ruedas, el Ayuntamiento prevé repetir experiencia y volver a contratar el trenecito que durante el verano pasado recorría toda la villa ofreciendo un servicio no sólo de carácter turístico, sino también muy útil para desplazarse por un precio simbólico, de un euro, entre la zona de la playa y el centro de la villa.