GIJÓN. La venta de las cuarenta viviendas de Vega propiedad de Mina La Camocha se efectuará de manera directa, tal y como acordó el titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Oviedo en el auto mediante el que aprobó el plan de liquidación presentado por la administración concursal. El hecho de que se optara por la liquidación directa y no por la subasta motivó, según fuentes judiciales, que la propuesta que presentaron los administradores recibiera el visto bueno de los principales acreedores del concurso, entre los que se encuentran la Tesorería General de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria. De hecho, de los 800 acreedores a los que el proceso concursal debe dar respuesta, sólo uno de ellos, en representación de herederos de uno de los trabajadores de la explotación, alegó contra la propuesta.
Los activos de la mina, en situación concursal desde enero de 2008, han sido valorados en algo más de 57 millones de euros, de los que en torno a 45 corresponden a edificaciones y a los más de 330.000 metros cuadrados de terreno que posee la empresa en San Martín de Huerces. Dependiendo de la calificación y edificabilidad que otorgue el Ayuntamiento de Gijón a ese suelo, su valor oscilará entre los 23 y los 35 millones, según los informes técnicos incluidos en el expediente concursal.
El Ayuntamiento prevé convertir el espacio que ocupan las instalaciones industriales de Mina La Camocha en un Parque de Innovación Empresarial, con pautas similares a las del Parque Científico y Tecnológico de Gijón. También la empresa pública Hunosa mostró su interés por estudiar la utilización de la antigua mina como una zona de almacenamiento de CO2. Tanto el Ayuntamiento como Hunosa mostraron su extrañeza por el auto del juez al estimar que la valoración del suelo está fuera del mercado.
Así, el Ayuntamiento aseguró que ya había advertido por escrito a los administradores concursales y al juez de que los datos de valoración de los terrenos que estaban manejando eran irreales frente a los precios del mercado. Por ejemplo, en el polígono de Lloreda, un espacio industrial de 984.000 metros cuadrados, con una edificabilidad y aprovechamiento que es el doble del autorizado en los terrenos de La Camocha, el precio de compraventa llegó a los 45 euros el metro cuadrado, muy lejos de los 104 euros por metro cuadrado que plantea el expediente concursal.
Más caro que en Roces
Otra referencia de precios ofrecida fue la de la zona residencial de Roces, donde las compras en acuerdo voluntario con los propietarios se situaron en 60 euros el metro cuadrado. En opinión del Ayuntamiento, la actuación que mejor puede servir de referencia para valorar los terrenos de La Camocha es la de la ZALIA, aunque ésta tiene mayores aprovechamientos urbanísticos. El precio medio al que se vendió el suelo en esta zona fue inferior a los 16 euros el metro cuadrado.
Además de esos terrenos, y de las viviendas habitadas de Vega y El Vaticano, Mina La Camocha cuenta con varias parcelas rústicas en Granda, Leorio, Mareo y Secadiella (Siero) cuyo valor supera los 400.000 euros, plazas de garaje y un local comercial. La administración concursal tratará de sacar el máximo rendimiento económico a unos activos que, no obstante, no podrán cubrir el importante desfase patrimonial de la sociedad. Cuando la mina solicitó el concurso su deuda superaba los 160 millones. El principal acreedor del procedimiento es el Estado, al que se adeudan unos 120 millones.