Las peticiones para pruebas coronarias y vasculares no dejan de crecer en toda Asturias. La demanda para cateterismos y angioplastias, estudios como los que podría empezar a hacer Cabueñes si contara con la nueva unidad hemodinámica ya equipada (cosa que no ocurre), se ha disparado. Las derivaciones para someterse a una prueba de este tipo, con las que se pueden limpiar arterias, reparar válvulas, hacer puentes coronarios e, inclusos, by pass, son cada vez más numerosas. Hasta un 20% aumentaron el pasado año las peticiones de los cardiólogos para la realización de estudios hemodinámicos en la región.
A lo largo de 2009, la unidad de hemodinámica del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), único servicio de este tipo que existe en la sanidad regional, practicó más de 5.000 exploraciones. Cerca de un millar eran de pacientes derivados desde Gijón (la cifra engloba a los hospitales de Cabueñes y Jove). Una clara muestra de lo que ha aumentado la demanda coronaria y vascular en Asturias es que en la actualidad el HUCA practica el doble de exploraciones hemodinámicas que hace una década.
La entrada en funcionamiento de la unidad vascular de Cabueñes, un proyecto que permanece paralizado por falta de equipos, permitiría descongestionar la atención coronaria no sólo en Gijón, sino también en el resto de Asturias, pues la intención inicial de las autoridades sanitarias era que el servicio gijonés atendiera pacientes de otras áreas sanitarias. En concreto, de Langreo y Arriondas.
Envejecimiento poblacional
El envejecimiento de la población, unido a la mejora en este tipo de técnicas, ha hecho que la hemodinámica se convierta en una pieza fundamental de la atención coronaria. Y no es de extrañar este incremento en una comunidad como el Principado, en la que el infarto de miocardio ocupa el segundo lugar en el ránking de mortalidad y en la que los trastornos coronarios en general, desde isquemias hasta insuficiencias cardíacas, comparten protagonismo con tumores y enfermedades cerebrovasculares. A esto se une otra circunstancia y es el hecho de que las exploraciones coronarias ya no sólo se empleen para diagnosticar sino también para curar. En la actualidad, más del 60% de los cateterismos (técnica que sirve para diagnosticar y desobstruir una arteria coronaria) son terapéuticos.
Con la puesta en marcha del servicio de la hemodinámica, la Consejería de Salud pretendía, al menos así lo indicó en 2006 cuando presentó el proyecto original, mejorar la atención a este tipo de pacientes acercando la prestación sanitaria.
Junto al cáncer, las enfermedades cardiovasculares son una de las principales preocupaciones de las autoridades sanitarias. Este tipo de trastornos son responsables del 35% del total de muertes que se registran en Asturias. En la comunidad autónoma se producen más de 2.000 infartos de miocardio al año. Un 60% de los afectados (unas 1.200 personas) fallece en los 28 días siguientes al ataque cardíaco. Cabueñes deriva cada año a Oviedo unos 900 pacientes para que sean atendidos en el servicio de hemodinámica del HUCA. La unidad de Cabueñes permitiría que todos ellos fueran vistos en Gijón, además de otros 300 que provendrían de áreas próximas como Langreo y Arriondas.
Reacciones
Los retrasos que acumula la puesta en marcha de la unidad de hemodinámica de Cabueñes, que no puede echar a andar por no haber sido adquirido el equipamiento valorado en un millón de euros, ha generado críticas en diversos ámbitos. La federación de vecinos ha pedido una reunión con el consejero de Salud, mientras el PSOE local ha advertido que el proyecto de hemodinámica «es prioritario e irrenunciable».
El Ayuntamiento también ha terciado en el asunto pidiendo celeridad a la Consejería de Salud, que se mantiene en silencio.