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Cuando el arte viaja en el ADN

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Cuando el arte viaja en el ADN

10.05.10 - 02:38 -
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«La familia puede llegar a ser un elemento determinante en el desarrollo de la vocación artística, siempre y cuando se den las condiciones naturales del talento». Así lo afirma Habey Hechavarría en el artículo 'El extraño caso de las familias de artistas'. Un texto que la especialista italiana Francesca Chiappini recupera al fijar su mirada en una peculiar reunión familiar que también es de artistas, de tres artistas, dos escultores y un fotógrafo. Una cita a la que ella, precisamente, pone conocimiento como comisaria y que reúne una pequeña muestra del talento que viaja por el ADN en Avilés. Hasta ahí todo normal. La singularidad la pone el apellido que lucen los tres creadores. Todos Basagoiti.
El padre, Guillermo, que echó el cierre a su taller allá por los años ochenta, justo cuando comprobó que las horas no se daban de sí y que si quería hacer realidad el sueño de la Fundación Museo Evaristo Valle, en la que ha puesto todas sus energías, no tenía más remedio que elegir entre ella y la escultura y eligió el museo.
Sus creaciones, que ocuparon cartel en la sala Cornión cuando emprendía su historia a las órdenes de Amador Fernández, hoy ofrecen una extraordinaria mirada al pasado que dialoga perfectamente con el presente. No sólo porque no muestran ningún síntoma de vejez, sino porque hablan en la misma sala de exposiciones con la obra más reciente de sus hijos, Bill, que aporta al encuentro una selección escultórica, y Pablo, que comenzó dejandose llevar también por los volúmenes y hoy es un consolidado fotógrafo. A esta exposición, abierta en la sala Vorágine, de Avilés, Pablo Basagoiti acude con una serie entreverada de su vena viajera que titula 'Saharaui', tomada toda en los campos de refugiados de Argelia, concretamente en El Aaiun.
También el viaje está en las esculturas de Bill Basagoiti. Es conocida su pasión por el mar y en sus piezas están todas sus pasiones. Él explica que «son un espejo de la filosofía de vida que te exige el océano, en la que lo único que cabe es la esencia de las cosas. Por eso en mis piezas no hay un color de más, ni un apéndice que sobre».
Primer encuentro
Se trata de la primera vez que los tres artistas, a las dos generaciones, se reúnen en una exposición y lo hacen bajo el «emotivo título», dice Bill, de 'Modo de Encuentro 3 / 35', que hace referencia «precisamente, a los 35 años transcurridos después de que mi padre decidiera abandonar Madrid para trasladarse a Asturias y dedicarse a la escultura».
La reunión y el tiempo transcurrido dejan también su huella en el cartel que anuncia la muestra, en el aparece toda la familia, también la madre, Alida Brown, en una fotografía tomada hace ahora justo 35 años. En el centro Guillermo Basagoiti, que al contrario que su hijo Pablo atendió antes a la fotografía que a la escultura. No en vano trabajó para publicaciones como 'Life', 'Sport Illustrated' y otras revistas europeas y americanas. En 1975 viene a Asturias, con las manos centradas ya en escultura. Rodeado siempre de sus hijos, que se empapan del ambiente creador, alimenta su capacidad creadora en viajes y visitas a los más destacados museos y exposiciones en todas las ciudades. Pero la experiencia de la Fundación Museo Evaristo Valle, en la que también está implicada toda la famlia, le lleva a abandonar 1983 voluntariamente la creación artística.
Hoy regresa a ella, pero no como actor, sino casi como espectador de su propia obra.Bill (Madrid, 1972), como su padre dentro de las artes se dedica casi exclusivamente a la escultura, con la que desde niño siempre jugueteo y que recientemente se está convirtiendo en su prioridad vital, desarrollándola infatigablemente en su estudio - taller ubicado en una antigua fábrica de corchos ubicada en l´Emporda, y que compatibiliza con otra de sus grandes pasiones y que fue la que le llevo de Asturias a Gerona hace ya más de quince años, la navegación. De formación autodidacta en él se conjuga una peculiar aleación de vocación y talento junto a una predisposición natural implícita en su carácter.
Pablo (Madrid, 1973), hizo sus pinitos con la escultura pero se inclinó desde muy temprana edad por la fotografía. Desde 2004 es cofundador y director creativo de 'Chiwake Comunicación', una agencia de publicidad muy creativa y dinámica que le permite seguir desarrollando su sensibilidad.
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Exposición. Obras de Guillermo y Bil l Basagoiti en la galería de Avilés. :: P. B.

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