El ajuste suplementario de 15.000 millones de euros al que se comprometió el pasado domingo el Gobierno de España va a afectar «lógicamente» al Principado y al resto de las comunidades autónomas, «porque todos tenemos que contribuir a ese esfuerzo que España tiene que hacer para ajustar el déficit público a los límites que han sido acordados», explicó ayer el jefe del Ejecutivo regional, Vicente Álvarez Areces.
Pese a que el día anterior varios de los consejeros de su Gobierno habían alertado de que sus departamentos difícilmente podrían soportar más recortes, el presidente asturiano les lanzó el mensaje de que habrá que apretarse aún más el cinturón, porque «tenemos un modelo de Estado descentralizado donde una buena parte de las competencias y de la gestión de los servicios está en las comunidades, así que vamos a tener que hacer un sacrificio».
No indicó Areces, que hizo estas manifestaciones tras mantener un encuentro con los deportistas asturianos a los que patrocina el Principado, en qué medidas concretas se va a traducir este nuevo sacrificio, dado que aún no se ha presentado siquiera el plan para llevar a cabo el primer ajuste, con el que la comunidad tendrá que recortar en 149 millones de euros su presupuesto de gastos de este año. Sí repitió el mensaje de que el recorte se hará «buscando la eficiencia, es decir, gastar menos dinero pero sin perder la calidad y tratar de eliminar gastos que no son sustantivos».
«Estamos trabajando en Asturias en cómo ajustar lo que hasta ahora habíamos comprometido y ahora habrá que hacer un esfuerzo suplementario», insistió Areces, anticipándose a la intervención en el Congreso de los Diputados de José Luis Rodríguez Zapatero, de quien cree que «muy probablemente también pedirá a las comunidades autónomas trabajar en una dirección común y colaborar».
Y en el Principado, en concreto, «vamos a ser coherentes y tratar de buscar cualquier resquicio para que se contribuya de una manera positiva a conducir el déficit público a ese escenario del 3% en términos de PIB para 2013».
Sin afirmarlo explícitamente, el jefe del Ejecutivo regional dio a entender que el nuevo ajuste presupuestario afectará a todas las consejerías, pese a que ello anticipa un conflicto con Izquierda Unida, socio minoritario del Gobierno. Noemí Martín, una de los dos consejeros de la coalición, había alertado anteayer de que en su departamento, Bienestar Social y Vivienda, «no sólo no estamos en condiciones de asumir nuevos recortes, sino que, en función del número de personas que se vayan incorporando a la ley de dependencia, pueden hacer falta más recursos». Areces replicó que «es obvio que si viviésemos una época de bonanza las cosas irían como hasta ahora, con inversiones extraordinarias, con un gasto creciente, etcétera, pero ahora tendremos que adaptar el gasto a los recursos disponibles. Por eso todos, sin excepción, tienen que hacer un esfuerzo».
Grandes infraestructuras
Pero todo esfuerzo tiene un límite, y el presidente del Principado piensa que el de los ajustes del Gobierno central debe estar en infraestructuras esenciales como es el caso de la línea de alta velocidad ferroviaria que unirá Asturias con la Meseta. Areces recordó que, cuando se abordó el primer recorte presupuestario, el ministro de Fomento, José Blanco, aseguró que «las infraestructuras ferroviarias y las que se están haciendo en Asturias que tienen compromisos contractuales con las empresas no van a estar afectadas por la crisis». Por tanto, deduce el jefe del Ejecutivo autonómico, «no sería lógico que se recorte el AVE que viene de Madrid y acaba en Oviedo-Gijón, del que ya se ha completado la mayor parte del proyecto y se han hecho grandes inversiones».
«Habrá otros sitios donde actuar y eso vamos a analizarlo después de conocer el horizonte global», dijo Areces, antes de insistir en que «yo confío en que ninguna de las grandes infraestructuras en marcha en Asturias tenga recortes, porque son muy sustantivas para nuestro futuro y, además, todas están marcadas por plazos contractuales».
Pese al esfuerzo de control de gasto que tendrán que hacer todas las administraciones, el presidente asturiano no dejó de mostrarse optimista sobre la salida de la actual coyuntura económica negativa: «Si todos somos coherentes con las medidas y con el trabajo que se está desarrollando, creo que podemos afrontar la crisis con más solvencia y la situación se va a estabilizar», afirmó, y añadió que a España se la ha «tratado de comparar injustamente con Grecia y con otros países que atraviesan más dificultades que nosotros».
Explicó, en este sentido, que «es indudable que tenemos solvencia en nuestro sistema financiero y también en la deuda global, que es inferior a la de otros países europeos». Sí admitió Areces, en cambio, que «el punto débil es el déficit público, que se ha puesto en unos niveles que tenemos que reconducir».