El Principado sabe desde hace más de un año que la obra del HUCA sufriría nuevos cambios y, por tanto, vería incrementado su presupuesto, que ya en mayo de 2008 había sufrido una primera desviación de 54,5 millones de euros. Según reveló ayer en la Junta General el gerente de Gispasa (Gestión de Infraestructuras Sanitarias del Principado), el segundo sobrecoste del HUCA, que ascenderá a 36 millones de euros y que elevará el precio de la obra civil a 296 millones (un 45% por encima de la adjudicación), comenzó a gestarse en abril de 2009. Es decir, hace más de un año.
En su comparecencia en el parlamento regional, Alfonso de Carlos admitió que Gispasa (empresa pública promotora de La Cadellada) recibió el 14 de abril de 2009 una solicitud de las consejerías de Salud y Economía para que «analizáramos posibles cambios en el proyecto». Por tanto, la petición del segundo modificado fue cursada por el Principado cuando los trabajos ya acumulaban cuatro años de ejecución sobre terreno y apenas doce meses después de que se hubiera dado luz verde al primer sobrecoste (el de 54,5 millones de euros).
Las nuevas modificaciones fueron propuestas, precisó, «por la Consejería de Salud y la gerencia del hospital». Aunque sin nombrarlo, De Carlos vinculó gran parte de los cambios «tecnológicos y electromédicos» introducidos en la obra de La Cadellada al actual gerente del Hospital Central, Mario González, que arribó al complejo sanitario de El Cristo en octubre de 2007. «El segundo modificado tiene su origen en nuevas directrices y cambios en la cartera de servicios propuestos por la gerencia del hospital, que cambió en 2007», detalló el responsable de Gispasa.
«No podían preverse»
Los cambios son, en todo caso, nuevas necesidades planteadas por los médicos. Alfonso de Carlos insistió en que «no podían preverse con antelación» y negó que las modificaciones propiciadas en el HUCA y que originaron fuertes tensiones entre constructoras y Principado, fueran producto de la improvisación o el engaño, como apuntó el PP. La comparecencia del gerente de Gispasa tuvo lugar en el marco de la Comisión de Investigación que la Junta General abrió esta legislatura para abordar diferentes pormenores en la ejecución del HUCA (la apertura de la comisión de seguimiento se propició en su día con los votos a favor de IU, cuando todavía no tenía responsabilidades de gobierno).
Durante hora y media, el gerente de Gispasa se ocupó de responder a los grupos parlamentarios (IU, PP y PSOE). El segundo sobrecoste del futuro hospital, esa nueva factura de 36 millones de euros que fuera dada a conocer por el consejero de Economía apenas 24 horas antes, fue sin lugar a duda el tema estrella. De Carlos fue quien explicó cómo y porqué se había originado este nuevo modificado, que hará que la obra civil del HUCA acabe costando 296 millones de euros (90 millones más de lo previsto) y que su finalización se retrase 8 meses (la nueva fecha de culminación es ahora diciembre de 2010).
«No le envidio su lugar. Le han sacado a torear en una plaza dificil», le confesó el diputado del PP José Agustín Cuervas-Mons, quien dudó de las explicaciones ofrecidas por el responsable de la empresa pública.
No habrá sanciones
Precisamente, a preguntas del parlamentario del PP, De Carlos admitió que las constructoras «no serán sancionadas» ni por los retrasos ni por el incremento de presupuesto de La Cadellada, «ya que las causas que originaron el modificado no son imputables a la UTE», precisó.
Además, señaló que tras la petición de cambios presentada por Economía y Salud en abril de 2009, el 23 de junio de ese mismo año el Consejo de Administración de Gispasa aprobó una orden de ejecución provisional. Se trata de una figura legal que garantiza la continuidad de la obra a expensas de la elaboración de posibles cambios en el proyecto ya en marcha (que fue lo que ocurrió meses después cuando Gispasa comenzó a negociar los cambios que derivaron en el segundo sobrecoste).
De Carlos dijo no compartir, como le achacó el PP y también IU durante la comparencencia, que el HUCA «costará una millonada». Para este economista, el nuevo hospital acabará saliendo un 10% más caro que el precio de licitación, fijado en su día en 267 millones de euros. Además, apuntó que si la obra de La Cadellada se hubiera sometido a revisión de precios (algo que no ocurre desde que arrancó el proyecto, allá por 2004), «habríamos tenido que aplicar el IPC estimado para el periodo señalado y que suma un 15,4%», indicó. Estas apreciaciones no convencieron a la banca del PP, donde también se pudo ver al diputado Carlos Galcerán. «Estudié por letras, pero no soy tonto. Sus explicaciones son una tomadura de pelo para los asturianos», le espetó Cuervas-Mons.
Con el nuevo sobrecoste de 36 millones de euros y sumando los equipamientos, la informatización y las obras de urbanización exterior, el HUCA llegará a un presupuesto de 490 millones.