La primera manifestación contra las propuestas económicas del Gobierno finalizó con una afirmación contundente : «Habrá huelga general». Cuatro mil personas, según los convocantes -que quedaron reducidos a dos mil según las estimaciones de la Policía Nacional-, salieron ayer a las calles de Oviedo para protestar contra las medidas económicas del Gobierno, que prevén, entre otras cosas, rebajar el sueldo a los funcionarios y congelar las pensiones a los jubilados.
Los sindicatos minoritarios (CSI, Satse, Anpe, Simpa. Usae, Staj, Csif, USO, Usipa, Simpla, Acaip, Sicepa, Sipuy Suatea-SF) lograron reunir una masiva manifestación, pero se mostraron muy escépticos sobre la posibilidad de unir fuerzas con los mayoritarios para futuras protestas. Se debe, según el secretario general de USO, Francisco Baragaño, a que «no tienen voluntad real de movilizarse para poner firme a este Gobierno».
Tras una gran pancarta con el lema 'No al recorte de salarios y pensiones. En defensa de los servicios públicos', los manifestantes marcharon por las calles de Oviedo para expresar su rechazo a los recortes y exigir que el Gobierno detenga su anuncio. La manifestación partió a las siete y diez de la tarde de la plaza de la estación la Renfe y finalizó en la calle Suárez de la Riva, frente a la presidencia del Gobierno regional, en donde se procedió a la lectura del manifiesto de los convocantes.
«Esto acaba de empezar y la enorme repercusión que ha tenido la convocatoria nos hace ver la importancia que van a tomar las protestas en la calle a partir de ahora porque es indudable que Grecia nos está marcando el camino», dijo la portavoz del Suatea, Beatriz Quirós, tras el final de la marcha.
Otros convocantes, como el presidente del sector de Justicia de CSIF-Asturias, Luis Pérez, también fue contundente al señalar que «ante el desprecio, debemos contestar con contundencia». Francisco Baragaño, señaló, por su parte, que el Gobierno de Zapatero tiene un «grave problema de credibilidad» y pidió un Ejecutivo «creíble, coherente y que diga las cosas con claridad».
Funcionarias de Justicia impecablemente vestidas marcharon codo con codo junto con jóvenes del extrema izquierda del CJC-PCPE y del CMC, enfundados en camisetas rojas y banderas con el retrato de Mao y cenetistas con su bandera rojinegra. No se vio a políticos, con la excepción del diputado regional del grupo Izquierda Unida Bloque por Asturies y secretario general del Bloque, Roberto Colunga.
La protesta transcurrió con normalidad y sin incidente alguno. Las consignas más coreadas, durante el transcurso de la marcha, fueron 'Contra los recortes, huelga general', 'Manos arriba, esto es un atraco' y 'Zapatero, embustero'. Las pancartas fueron más elocuentes aún: «Con nosotros no podrá ni la crisis ni el capital», «Sanidad pública y de calidad, ni privatización ni copago», «El capitalismo es siempre crisis» y «Zapatero dimisión, nos jodiste la nación». Un hombre vestido de guardia civil con tricornio y la boca tapada con dos esparadrapos en aspa sujetaba una pancarta que decía «Guardias Civiles, funcionarios y jubilados, a todos nos has engañado».
Dos concentraciones
Para hoy está prevista la celebración de dos concentraciones en protesta contra las medidas económicas del Gobierno. Una de ellas, la convocada por los sindicatos mayoritarios UGT y CC OO y CSIF, tendrá lugar en Oviedo, a partir de las seis de la tarde frente a la delegación del Gobierno. La segunda protesta se celebrará en la plaza Mayor de Gijón, a partir de las 19:30 horas, convocada por la CSI, Suatea, S. F. Confederación Intersindical y CGT.