El jefe de la Unidad de Coordinación del Plan de Drogas de la Consejería de Salud, José Ramón Hevia, participó ayer en el programa 'La Lupa' de Canal 10 con motivo de la reciente celebración del Día Mundial sin Tabaco, donde mostró su pesar por la «mitificación» que existe en torno a la nicotina, que pese a ser una sustancia adictiva muchas veces no es vista como tal. «La inmensa mayoría de la gente, especialmente los fumadores, no acaban de creerse que lo que están consumiendo es una droga, hay mucho rechazo a ese concepto».
El doctor Hevia apuntó que, si bien el último Eurobarómetro aseguraba que desde la entrada en vigor de la ley contra el tabaquismo en España el número de fumadores no ha disminuido, «el objetivo central de esa norma era proteger a las personas que no fuman». Detalló las dificultades que entraña para un fumador abandonar su hábito y apuntó que actualmente los primeros contactos con el tabaco se producen en torno a los 13 años -«las chicas, un poco más tarde»-, una edad muy temprana «que hace que sea más fácil crearse una adicción». También destacó el notable aumento de mujeres fumadoras, «porque se han trasladado a las chicas los clásicos patrones de sensación de adultez y de integración en el grupo que se asocian al tabaco».
El experto enumeró varias enfermedades comunes entre los fumadores, destacando que en este sentido «se dan incluso diferencias de género». Así, apuntó que mientras que entre las mujeres «el principal problema es el incremento del riesgo de sufrir enfermedades vasculares, tanto infartos como accidente vascular cerebral», en el caso de los hombres, el daño más común es el cáncer de pulmón. No obstante, matizó que esta enfermedad «también se está multiplicando a toda velocidad» entre las fumadoras. Se refirió a otros daños muy comunes causados por sustancias presentes en los cigarrillos, como el cáncer de vejiga y la bronquitis crónica, «que como no son mortales, no se suelen tener en cuenta». Señaló también que entre los niños el síndrome de muerte súbita del lactante es más común entre hijos de fumadores.
El doctor cerró su participación con un mensaje optimista de cara al futuro, ya que cree que el tabaco estará menos presente en la sociedad. «El mejor ejemplo para saber qué puede pasar es mirar 15 años atrás y ver dónde estaba entonces el tabaco. La situación ha cambiado mucho, siempre a mejor».