El Plan General de Ordenación (PGO) del concejo de Ribadesella prevé la construcción de 307 viviendas protegidas a lo largo de los próximos diez o quince años. Así se expone en el avance de la política municipal de suelo y vivienda diseñado por el equipo de gobierno para incluirlo en el documento de prioridades del plan que verá la luz a lo largo de este mes de junio. La mayor parte de esas trescientas viviendas protegidas o de promoción pública en alquiler se construirán en suelos de cesión próximos al casco urbano. En concreto, en la parcela de La Mantequería (55), en el entorno de la avenida de El Fuerte-Estación FEVE (60) y en la parcela de Platas (60). Es decir, en aquellos suelos urbanizables o urbanos no consolidados en cuyo desarrollo pueden generarse bolsas de suelo para vivienda protegida. «Como el Ayuntamiento carece de suelo municipal, habrá que ajustarse al 30% de cesión prevista por la Ley en los nuevos desarrollos», explicó el concejal Francisco Vázquez.
A estos tres grupos de vivienda protegida habría que añadirle las 50 viviendas que podrían levantarse en la parcela municipal situada en la carretera de San Pedro, junto a la panadería de Maos y las 82 proyectadas para la segunda fase de Los Porqueros, donde el porcentaje de cesión pactado con la propiedad a través de un convenio urbanístico firmado en la pasada legislatura es del 33%. «Un convenio muy beneficioso para el concejo», apuntó el edil responsable de Urbanismo. Con esta últimas se completan las 307 viviendas protegidas a construir en la villa a lo largo de la próxima década. Según el estudio elaborado por la oficina técnica municipal, la demanda actual de vivienda sometida a algún régimen de protección en el concejo «está embalsada en el segmento joven de la población y no supera, en ningún caso, la media de 20-30 viviendas año».
De cumplirse estas previsiones, el Ayuntamiento de Ribadesella cambiará totalmente el rumbo de su política de vivienda social, ya que en los últimos dieciséis años sólo se levantaron 142 viviendas protegidas: 72 en Monte Somos (año 1994), 22 de alquiler en El Fuerte (año 2006) y 48 en Los Porqueros (año 2008). Teniendo en cuenta que desde que entraron en vigor las actuales Normas Subsidiarias se crearon 1.737 nuevas viviendas en el concejo, sólo el 4% estuvieron protegidas a algún régimen de protección. La mayor promoción de vivienda social desarrollada en la villa de Ribadesella fue la del barrio del Cobayu, con 224 viviendas construidas en 1968, aunque con anterioridad también se habían levantado 48 en La Cuesta y 38 en El Tocote.
A pesar de la escasísima promoción pública de vivienda habida en las últimas cuatro décadas y de la carestía de la vivienda libre en Ribadesella, las necesidades de pisos protegidos en este concejo, eminentemente turístico y con escaso crecimiento demográfico, resultan bastante limitadas, salvo que se pretenda atraer a nuevos residentes. Por ese motivo, el nuevo PGO se marcará ocho principales objetivos. Entre ellos, profundizar en la política de igualdad de oportunidad en el acceso a una vivienda digna en alquiler o propiedad y fomentar las políticas de alquiler con opción a compra. A través del plan también se intentará fomentar la atracción de actividades productivas y de industria limpia que favorezca la captación de nuevos residentes y el aumento de la oferta de empleo para gente joven o mediana edad, además de favorecer el proceso de modernización y mejora de los servicios en el medio rural. Por último, se buscará la consolidación y revitalización de los núcleos rurales, la diversificación de usos y tipologías para evitar segregaciones sociales o la formación de guetos y la limitación de la vivienda familiar en los suelos urbanizables. El plan apostará por crear vivienda unifamiliar de calidad en los núcleos rurales, «porque es lo que busca el potencial comprador, procedente de grandes urbes, la tranquilidad de unos pueblos como los nuestros, muy bien conservados», explicó Vázquez.
Para avanzar en esa dirección también será necesario aplicar otra serie de medidas destinadas a mejorar el nivel de vida de la población como potenciar la rehabilitación y conservación del patrimonio, generar espacios públicos y zonas verdes en red y programar el saneamiento y la depuración de todos los núcleos rurales. Ésta es la principal asignatura pendiente en el concejo de Ribadesella. Sólo de esta manera se podrán alcanzar las 1.500 nuevas viviendas (307 protegidas) que prevé generar el nuevo plan a lo largo de los próximos quince años, cuatro mil menos que las proyectadas en el plan anterior, el que estaba diseñando el Partido Popular durante la legislatura anterior.