La Cofradía de Pescadores Virgen de Guía de Ribadesella acaba de cerrar uno de los mejores meses de mayo de toda su historia. A lo largo del quinto mes del año por esa lonja pasaron cerca de 31.000 kilos de merluza, equivalentes a 96.531 euros de recaudación. Una 'mareona' de merluza sin precedentes, al menos en los últimos diez ejercicios. «Hacía muchos años que no ocurría tal cosa», afirmaba ayer el secretario de la cofradía, José Manuel Gutiérrez. Por poner algún ejemplo, la merluza desembarcada durante el pasado mes de mayo en el puerto de Ribadesella triplica los resultados del mismo período del año pasado, en el que se consiguieron 10.715 kilos. Pero es que también se mejoraron los resultados del que hasta ahora era el mejor mes de mayo, el de 2008, con 15.768 kilogramos. Y si nos retrotraemos al ejercicio de 2004, la cantidad de merluza subastada en esta cofradía se ha multiplicado por cien.
Estas 31 toneladas de merluza y pescadilla fueron fruto del trabajo de cinco embarcaciones locales (Nuevo Atalaya, El Canguro, Mares del Señor, Velamar y Urribarri) y una embarcación pixueta (Mar Azul) en el llamado caladero de El Cantu. El día de mayor entrada, la báscula se situó por encima de los 3.000 kilos. La pieza más grande superó los nueve kilogramos. Esta se cotizó a un alto precio, pero la cotización máxima alcanzada por la pescadilla se situó en torno a los 5 euros. La media del mes estuvo ligeramente por encima de los tres. Los precios fueron algo más bajos que en las dos costeras anteriores en las que la media se situó en el en torno de los cuatro euros. La práctica totalidad de estas capturas se vendieron hacia Barcelona y Bilbao, «principales centros de compra en esta cofradía cuando hay grandes cantidades de pescado», afirmó Gutiérrez.
La 'mareona' de merluza anunció su llegada en el mes de abril, en el que ya se consiguieron 9.000 kilos de esta especie, sobre todo a lo largo de la última semana. Sin embargo, la fiesta para los palangreros riosellanos se acabó el pasado 31 de mayo. Al día siguiente, con la llegada del mes de junio, el caladero de El Cantu se abrió de nuevo para la volanta, un arte de pesca de malla mucho menos selectiva que no utiliza ninguna embarcación local. Este hecho les obligó a cambiar de playas con lo que las capturas cayeron el día uno en picado. «Ese día sólo entraron 44 cajas de merluza y pescadilla, cuando en mayo lo normal era superar las 150 cajas por día», apuntó Gutiérrez. Los palangreros de Ribadesella pescan ahora en El Resueste o La Panera, caladeros mucho menos productivos. El martes sólo un barco se adentró en un área de El Cantu donde no se habían soltado las volantas y «fue el único que pescó algo, porque el resto trajeron muy poco».
Hace unos años el uso del arte de la volanta en el caladero de El Cantu no comenzaba hasta el primer día del mes de julio, con lo que los palangreros extendían su actividad en la zona durante seis meses, entre el 1 de enero y el 30 de junio. Sin embargo, un acuerdo provisional entre cofradías de pescadores y la Dirección General de Pesca, permitió adelantar el uso de las mallas al 1 de junio entre las dos y las cinco millas de costa, afectando al mencionado caladero. «Un acuerdo provisional que parece que es definitivo, para siempre», lamentó Gutiérrez. La Cofradía de Pescadores de Ribadesella ya se puso en contacto con el presidente de la Federación Asturiana de Cofradías para retomar las negociaciones al respecto y recuperar el sistema de vedas anterior. «Seis meses para cada arte sería lo mas justo y lo más lógico», añadió el secretario de la lonja riosellana. La marinería local espera ahora que pronto se celebre la reunión entre las partes y que, además, sirva para poder recuperar esa reivindicación.
De momento, la cofradía riosellana continúa mejorando resultados. En el mes de marzo cerraba la cuarta mejor costera de angula de los últimos tiempos. La campaña de los años 2009 y 2010 concluía con casi 700 kilos de angula subastados y con una recaudación global de 308.259 euros.
Más recientemente, el pasado lunes 31 de mayo se ponía punto final a una costera histórica para la merluza. En sólo cinco semanas se pescaron más kilos que en los doce meses de 2008, 2007, 2006, 2005 ó 2004. Sólo el año 2009 fue capaz de superar esa cifra histórica. A lo largo de los doce meses del año pasado se consiguieron 47.200 kilos de merluza.