El veterano poeta Marcos Ana recibirá el próximo 9 de octubre el galardón anual 'Pozu Fortuna' como reconocimiento a una dilatada carrera marcada por sus años de lucha antifranquista. El jurado del premio, compuesto por ediles del Ayuntamiento de Mieres y miembros de la asociación que lleva el nombre del galardón, decidió reconocer la figura del creador salmantino, de noventa años, por «representar los valores de humanidad, solidaridad, paz y defender los derechos humanos durante toda su vida», tal y como indicó ayer la concejal de Cultura de Mieres, Diana González. La entrega del premio se ha fijado, como es habitual, para el tradicional acto de homenaje a las víctimas de la represión franquista que fueron arrojadas al citado Pozu Fortuna, en Turón, y que se realiza todos los años en el entorno de la obsoleta instalación minera. Tanto la asociación como el ayuntamiento esperan poder contar con la presencia del poeta en la ceremonia para reconocer así su labor en persona.
En cuanto al fallo del jurado, la edil socialista señaló que el galardón ha sido concedido a una persona que «cumple el perfil indicado en todos los sentidos» y que esta decisión «viene a complementar un año 2010 en el que Marcos Ana ha resultado también vencedor en el premio René Cassin de Derechos Humanos entregado en Euskadi». Además, González espera que la asistencia de Marcos Ana otorgue «una mayor proyección a un premio que va creciendo año a año».
Por su parte, el presidente de la asociación 'Pozu Fortuna', Víctor Luis Álvarez, recordó con cariño los años en los que compartió clandestinidad con Ana, «dentro del Partido Comunista siempre fue una referencia; todos comentaban ¿dónde está Ana? ¿Qué cuenta? ¿Qué escribe? Le profeso un gran afecto y admiración. Es un gran poeta y un gran luchador».
Marcos Ana es el seudónimo de Fernando Macarro, nacido en San Vicente (Salamanca), poeta y militante comunista que tiene el dramático honor de ser el preso político que más tiempo pasó en las cárceles franquistas. Ana combatió en la guerra civil española en el bando republicano. Fue condenado a muerte en dos ocasiones y se exilió en Francia. Su obra poética completa no se ha publicado, pero en 2007 el libro de memorias, 'Decidme cómo es un árbol. Memoria de la prisión y la vida' le dio notoriedad en los círculos literarios.