Los constructores asturianos llevan meses percibiendo leves signos de recuperación en el sector y confían en eliminar este mismo año el actual stock de viviendas que, a principios de año, un estudio de la Universidad de Oviedo situó en el entorno de los 4.000 pisos. La cifra, además de las viviendas terminadas incluye las que están en un avanzado estado de ejecución y que, de no ser vendidas, se convertirían en stock en un plazo máximo de seis meses. «De acuerdo con la demanda actual, ese volumen de pisos puede ser absorbido durante este año», aseguran los constructores en el último número de la revista 'Ático'. Pero tras la eliminación de ese 'colchón' de viviendas vendrán las tensiones en la oferta y los precios subirán de forma prácticamente inmediata. «En Asturias se produjo un menor incremento de los precios y se registró una menor presión inmobiliaria en la costa, circunstancias que provocaron que el índice de stock sea en Asturias inferior al que presentan otras zonas de España», argumentan.
Entre los años 2000 y 2008 se construyeron en el Principado 83.284 viviendas, lo que supone un 16% del total del parque inmobiliario, lejos de la superproducción observada en otros lugares, como, por ejemplo, Málaga, donde el porcentaje alcanzó durante esos ocho años un 41%. Algo parecido ocurrió con los precios. En el momento más álgido, alcanzaron los 1.781 euros por metro cuadrado de media en 2008 lo que supuso un incremento del 153% en diez años, frente al 329% de Málaga, el 289% de Tarragona, el 256% de Baleares, el 284% de Murcia o el 181% de Madrid.
Tras el 'tijeretazo' a la inversión pública anunciado por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, los constructores aseguran que la colaboración «público-privada» es el último recurso que le queda a Asturias. Serafin Abilio Martínez aprovecha el editorial de la publicación para reclamar la participación de las empresas contratistas de tamaño medio que tienen su origen y domicilio social en Asturias en las obras asturianas del Plan Extraordinario de Inversiones (PEI), dotado con 17.000 millones de euros. «Es necesario que dichas empresas sean tenidas en cuanta de manera muy especial», dice. Y para ello, aboga por buscar la fórmula adecuada, con independencia de la necesidad de conocer los pliegos y el listado de obras con sus presupuestos para hacer un adecuado planeamiento financiero. «Los empresarios de la construcción y particularmente de la contrata debemos estar muy atentos para, desde nuestra posición, reclamar aquello que por derecho le corresponde a Asturias, comunidad que no puede quedar nuevamente relegada en el furgón de cola de la creación de unas infraestructuras que son fundamentales para su desarrollo», destaca Serafín Abilio Martínez.
Según los cálculos de la Confederación Asturiana de la Construcción (CAC), al Principado deberían llegar entre un 2,5 y un 3% de esos 17.000 millones de euros, a los que debería sumarse la deuda histórica que tiene pendiente en materia de infraestructuras y de acuerdo con su población y necesidades.
Fusión CAC y Asprocon
Mañana se producirá oficialmente la fusión entre la CAC y Asprocon que dará lugar a una nueva agrupación integrada por 738 empresas. La primera ventaja de esta decisión, según explica Serafin Abilio Martínez, será que «todo el empresariado asturiano de la construcción hablará con una sola voz, cada vez más autorizada, por su peso específico, en todos los escenarios nacionales y autonómicos en que tiene legítimo derecho a ser escuchado» para exponer todos esos problemas que le afectan». «Ahora que ya estamos todos representados en una misma asociación, debemos plantearnos redoblar el esfuerzo de nuestra apuesta por aquellas cuestiones en las que creemos y que no son otras que la creación de riqueza y la consiguiente generación de empleos cada vez más necesitados de formación», argumenta el presidente de la CAC. En su opinión, el sector de la construcción está en condiciones de garantizar el cambio generacional en Asturias, dando paso a los más jóvenes como garantía de continuidad empresarial.