El proyecto de construcción de un nuevo depósito decantador en Santianes del Agua aún sigue pendiente de la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA). La semana que viene comienza el séptimo mes del año y el equipo municipal de gobierno desconoce cuándo podrá licitarlo. Necesita el visto bueno de la CUOTA, pero éste sigue sin llegar. Al tratarse de una infraestructura básica que se financiará con cargo al segundo Fondo Estatal de Inversión Local (Plan E), el Consistorio debe certificarla antes de fin de año. «Los plazos se agotan y tenemos que actuar con máxima rapidez, aunque de momento, sin la autorización de la CUOTA no podemos hacer nada», aseguró el concejal del Obras y Servicios, Juan González Martino.
El Ayuntamiento de Ribadesella confiaba en tenerlo operativo antes del otoño, pero la tramitación administrativa podría retrasar aún más su inauguración. Consistirá en un gran aljibe capaz de almacenar un millón de litros de agua para casos de emergencia y evitar la llegada de los arrastres de sólidos que dan turbidez al agua en períodos de lluvia. De hecho, ya se echó en falta la semana pasada. Después de los problemas surgidos con la captación del agua procedente de Fríes a consecuencia de la última gran riada, los responsables municipales echaron en falta una infraestructura de estas características. «Si estuviese en funcionamiento no habríamos dejado a nadie sin abastecimiento de agua», dijo Martino. Su construcción costará algo mas de medio millón de euros y con el dinero que reste del segundo Plan E se actuará sobre el edificio de la Casina. Se le aumentará una nueva planta que quedará adosada a la Casa de Cultura. De esta forma se podrá ampliar el fondo del escenario del salón de actos.
ETAP de Berbes
Si retrasada va la licitación del nuevo depósito de Santianes, más aún va la puesta en marcha de la planta potabilizadora de Berbes, la que construyó el Ministerio de Fomento para oxigenar el agua procedente de los nuevos manantiales. El Ayuntamiento de Ribadesella sigue negociando con Aquagest, la empresa que gestiona la red general de abastecimiento, el modelo a seguir con esta planta. El año pasado se ingresó 1.780.000 euros de compensación económica aprobados por el Estado tras la pérdida de los históricos manantiales de Berbes. Se trata de una cantidad equivalente al coste de gestión de la ETAP durante veinticinco años. «Estamos negociando con la empresa la cantidad de mantenimiento de cada año y la verdad es que nos urge llegar a un acuerdo porque con su puesta en marcha vamos a garantizar agua de calidad y en cantidad para buena parte de la población», explicó Martino.
Además, la coalición de gobierno confía en incorporar nuevos pueblos a la red general en cuanto se ponga en marcha esa potabilizadora. El que ya solicitó su incorporación es el núcleo rural de Torre, donde ya se está haciendo un estudio de viabilidad para mejorar obsoletas conducciones. Los vecinos de este pueblo no pagarán ni la tasa de enganche ni los contadores. Además, durante los primeros cinco años de gestión municipal quedarán exentos de la tasa correspondiente al consumo mínimo (24 metros cúbicos). Sólo abonarán el exceso de consumo. Se trata de una propuesta que han lanzado a todos los pueblos del municipio, pero de momento sólo Torre ha decidido sumarse. Otras localidades como Berbes prefieren mantener sus juntas vecinales de agua.
Por otro lado, los dos proyectos que el Ayuntamiento de Ribadesella espera financiar con cargo al Plan A del Principado también mantienen una lenta tramitación. El saneamiento de la cuenca del río San Miguel sigue aún a la espera, pendiente del estudio topográfico del terreno. Y la pasarela peatonal que bordeará la ría de Ribadesella a lo largo de la avenida de Tito Bustillo deberá someterse al Estudio de Impacto Ambiental. Dos actuaciones en su conjunto suman una inversión total de 1.258.000 euros.