La alternativa 1 se perfilaba, desde el principio, como la que tenía más posibilidades de seguir adelante. Y así ha sido. El Plan General de Ordenación (PGO) que la Concejalía de Urbanismo ha elaborado y que aprobará en el Pleno del próximo día 30 recoge, básicamente, los desarrollos previstos en el plan anulado por los tribunales, quedándose, de las tres alternativas presentadas en diciembre de 2009, con el término medio. Ni la más conservadora, ni la más arriesgada. Es la alternativa 1, «corregida», explicó ayer Pedro Sanjurjo. Básicamente por dos motivos.
En primer lugar porque se concretan y matizan las cifras de las nuevas viviendas que será posible construir en el suelo urbanizable en los próximos diez años. Se hablaba en diciembre de unas 17.200, y Sanjurjo aumentó ayer la cifra a unas 20.000. No hay cambios respecto a los nuevos suelos urbanizables, que se mantienen en Jove, Porceyo, Castiello, Granda, Cabueñes, Peñafrancia e Infanzón, principalmente, y con la misma edificabilidad que tenían, que suman entre 7.000 y 8.000 nuevas viviendas. Por lo tanto, esas casi 3.000 de diferencia respecto a la opción 1 se ganan dentro de la trama urbana. En el documento de prioridades se calculaba que Gijón tenía capacidad para levantar algo más de 9.000 viviendas en suelo no desarrollado de anteriores planes. Ahora esa previsión se eleva a entre 12.000 y 13.000, porque surgirán dentro de la ciudad espacios que hasta ahora no tenían uso residencial. Se tratará de 'cerrar' la ciudad por los bordes ahora vacíos. Sanjurjo concretará en las próximas comisiones de Urbanismo dónde estará este nuevo parque de viviendas.
La segunda 'corrección' que plantea el documento es que incluye un nuevo polígono industrial, no previsto en ninguna de las alternativas del documento de prioridades. Estará en Somonte, entre el polígono ya existente y la 'Y' y contará con 558.000 metros cuadrados. El plan reservará para ese espacio usos industriales, pero también terciarios, dejando la puerta abierta, aseguró Sanjurjo, a la posibilidad de recuperar el viejo proyecto del circuito planeado en su día para Sotiello y abandonado después en 2007 por sus promotores. Respecto al resto del suelo industrial, el nuevo PGO incluirá ya la Zona de Actividades Logísticas e Industriales y el polígono de Lloreda, y planeará las ampliaciones de los de Roces y Porceyo.
Porque uno de los objetivos del plan, destacó ayer Sanjurjo una y otra vez, es «generar suelo suficiente para que la ciudad de Gijón no se pare y pueda albergar nueva actividad empresarial generadora de empleo». La meta es que durante los próximos diez años, periodo para el que se plantea el desarrollo de cada plan de ordenación, «ninguna empresa tenga dificultad para ubicarse en Gijón». Otro de los grandes objetivos, como es lógico, es «atender la demanda residencial que pueda haber en la próxima década».
Núcleos rurales
Tenía más interés Sanjurjo en hablar de los objetivos generales que de cifras concretas. Porque «hay que preparar el concejo para la próxima década», «conseguir el bienestar para todos» y llevar a cabo «una correcta y adecuada gestión del suelo». Una gestión que pasará por dejar los núcleos rurales tal y como están. Es decir, se descarta (aunque se había planteado) revisar los criterios de edificabilidad y parcelación, pero también aumentar los núcleos. Lo que sí se ha hecho es «una importante labor de investigación» para identificar los 156 núcleos existentes, que tendrán cada uno una ficha específica. En total, en ellos hay 3.900 viviendas protegidas y tienen capacidad, aseguró Sanjurjo, para construir aún otras 4.700 aproximadamente, lo que serviría para dar respuesta a «las necesidades de los pobladores de los núcleos».
Lo que quiso dejar muy claro Sanjurjo, y también el portavoz de IU, Jesús Montes Estrada, es un dato: en aproximadamente el 17% del suelo de Gijón (el urbano y el urbanizable) vive el 97% de la población de Gijón. Y en el 12% del territorio, el que ocupan los núcleos rurales, vive el 3%. Todos estos datos son «una información muy valiosa para explicar la política» que sigue este plan general. En cualquier caso, defiende Sanjurjo que es una «propuesta muy contenida, si lo comparamos con otros concejos limítrofes como Oviedo, Carreño o Villaviciosa». Montes Estrada expresó su acuerdo absoluto con el planteamiento, ya que sitúa Gijón como «cabeza tractora de Asturias en materia industrial» y «todo lo relacionado con el medio ambiente cobra una importancia fundamental. Defiende «la sostenibilidad como elemento crucial».