Los vecinos de la zona urbana están satisfechos con el futuro que diseña el Plan General de Ordenación para el Gijón de los próximos diez años. Esa es su primera conclusión tras conocer ayer, de mano de Pedro Sanjurjo, las líneas generales del nuevo plan. El edil Pedro Sanjurjo mantuvo una reunión con varios miembros de la directiva de la Federación de Asociaciones de Vecinos, la FAV, y ambas partes parecen de acuerdo en las cuestiones más importantes. Lo explicó Gabriel Murillo, vocal de Urbanismo de la federación, al concluir que los contenidos del plan «satisfacen tres de nuestras peticiones más importantes».
A saber. En primer lugar, que en los nuevos planes hubiera una reserva para la vivienda protegida, algo que sucederá en los últimos proyectos anunciados: el de la Ronda Oeste (Jove, con 575 viviendas y una reserva del 30% para pisos con protección) y también el de Príncipe de Asturias (767 viviendas y otro 30% reservado). Será la ejecutiva de la FAV y, más tarde, la asamblea al completo, la que matice si esa reserva le parece o no suficiente. Pero, en principio, la directiva lo considera positivo. El segundo «pilar» que la federación quería que se respetara era la «reserva de suficiente suelo industrial para mantener Gijón como motor industrial de Asturias» porque «en la situación en la que estamos, la ciudad no se puede descolgar». Según Murillo, esa petición también ha sido atendida, con los anuncios de ampliación de varios polígonos y, sobre todo, con la puesta en marcha de uno nuevo en Somonte Alto, de más de medio millón de metros cuadrados. La tercera exigencia vecinal estaba relacionada con el «equilibrio con el medio ambiente» y también la ven atendida.
Por su parte, Pedro Sanjurjo calificó la reunión como «muy positiva», dada la «coincidencia de opiniones en muchos de los planteamientos que nos había trasladado la FAV» durante la información pública del documento de prioridades. «Demandaba una política urbanística que atendiera a la vocación industrial y productiva de Gijón y que reservara suficiente suelo para viviendas, especialmente para la protegida. Y ha quedado clara cuál es nuestra propuesta en ese sentido».
Sintonía
También hubo oportunidad durante el encuentro de ayer de abordar la situación de El Muselín, cuestión que hoy será tratada por Sanjurjo en una nueva reunión, esta vez con representantes vecinales de Jove, Pescadores y la Campa. A la espera de esa cita, Gabriel Murillo adelantó ayer que la FAV coincide con el Ayuntamiento en la búsqueda de la «seguridad y calidad de vida para los vecinos», pues consideran que las características del barrio suponen «un peligro».
Así las cosas, y pidiendo que se alcancen acuerdos con los afectados y «no se expolie a nadie», la FAV apoya en principio el plan municipal de ir desmantelando el barrio en los próximos años para convertir la zona en un gran parque público porque «la actual no es una situación óptima urbanísticamente hablando».