Los vecinos de El Muselín no salieron ayer nada contentos del encuentro que mantuvieron con los concejales de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, y de Mantenimiento Urbano y Rural, Faustino García. A la reunión acudieron los presidentes de las asociaciones vecinales de Jove, La Campa, Pescadores y Portuarios, así como casi una treintena de habitantes de El Muselín, ya que el barrio carece en la actualidad de una asociación vecinal.
Ángel Piñera, portavoz de El Muselín, indicó al término del encuentro que «nuestra impresión es que nos engañan con buenas palabras, diciendo que no pasa nada, que el proyecto es para 25 años». Por ello, están valorando constituir «una asociación de vecinos, porque no procede la alternativa que nos dan de que cada uno negocie con los constructores para vender la casa. Además, se trata de vender o no».
Los vecinos creen que detrás de todo este proyecto para convertir el barrio en un parque está la futura regasificadora de El Musel, «porque no se puede construir a menos de dos kilómetros de una zona habitada», indicó Piñera, quien aseguró que también temen que «se revalorice la zona que llamamos de 'Tocote' y entonces será peor».
Los afectados tienen claro que «no es lo mismo que nos tengamos que ir por culpa de la regasificadora que vendiendo a los constructores. En el primer caso nos tendrían que pagar bastante más. Pero creo que esta situación ya viene de atrás, porque hace 30 años pagábamos la contribución como zona urbana y ahora nos la pasaron a zona rural».
En El Muselín también prevén ponerse en contacto con los vecinos de Cabueñes que se han opuesto firmemente al desarrollo urbano de una zona de la parroquia y es que el problema para los habitantes del barrio portuario es que «nosotros no tenemos documentos para rebatir al Ayuntamiento».
Explicación detallada
Bien distinto es el punto de vista del concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, quien aseguró que ayer «tuvimos ocasión de explicar con mucho detalle la idea que tenemos. Tratamos de tranquilizar a los vecinos porque es un proceso largo y negociado, no será en tres o cinco años, sino que hablamos de décadas». Sanjurjo apuntó que «lo que queremos es resolver los problemas de un barrio que tiene un importante déficit de seguridad al estar en una ladera inestable y con riesgo de desprendimientos».
Desde el Ayuntamiento se garantiza que los vecinos de El Muselín tendrán «margen de negociación, no se trata de expropiaciones, sino que tratarán directamente con los promotores», siguiendo el mismo sistema que se hizo con Los Pericones, el parque fluvial o la finca La Torre, en Santa Bárbara.
Sanjurjo aseveró que «nadie echará a nadie de El Muselín. Creo que los vecinos salieron de la reunión más tranquilos que cuando entraron».