La sede histórica del Banco Urquijo en Gijón, propiedad desde 2007 de la financiera Caja España, empieza a recuperar el esplendor de antaño. El palacete de los Jardines de la Reina se está sometiendo a un plan de acondicionamiento exterior e interior para seguir funcionando en el futuro como oficina bancaria. Por el momento, se puede apreciar el resultado de la reforma en la fachada principal, que ya luce una parte sin andamios.
Cuando Caja España compró el inmueble al Banco Sabadell lo hizo con el planteamiento de instalar en él sus oficinas centrales en la región y la dirección territorial para todo el Norte de España. Y con la idea también de vaciar el sótano para albergar exposiciones artísticas itinerantes de la Obra Social y Cultural de la entidad. Sin embargo, fuentes de la caja leonesa explicaron a EL COMERCIO que todo lo referente a la distribución de los espacios interiores es susceptible de revisión debido al proceso de fusión que están llevando a cabo con Caja Duero y que aún no ha culminado. Si no surgen nuevos inconvenientes, la macrocaja castellanoleonesa podría tomar posesión del edificio gijonés en agosto.
Las dependencias bancarias llevan cerradas al público desde abril de 2008. Sus últimos usuarios habían sido los seis empleados de la sucursal de Caja España en la calle Corrida con motivo de las obras de reforma de su propia oficina. Lo que no ha interrumpido en ningún momento su actividad es la Notaría del Muelle, que tiene arrendada el 60% de la primera planta del palacete.
El edificio de los Jardines de la Reina se construyó entre 1918 y 1920 para albergar la Sociedad de Fomento de Gijón, aunque finalmente su primer uso fue como sede del Banco Minero Industrial. Durante la Guerra Civil fue utilizado como checa republicana y en 1942 el Banco Urquijo tomó el control directo. Los años de mayor pujanza de la sede bancaria del Muelle se vivieron en las décadas de los sesenta y setenta, cuando llegaron a trabajar en la oficina más de medio centenar de personas.
Su nombre no ha parado de cambiar desde los años ochenta. Ha sido Banco Urquijo y Unión, Herrero, Caja España y en los próximos meses volverá a cambiar de denominación.
El edificio se postuló en su momento para acoger el casino, pero el Urquijo no quiso vender. La Autoridad Portuaria de Gijón también tuvo intención de trasladar allí sus servicios administrativos.