Un dicho muy popular define el rugby como «un deporte de hooligans practicado por caballeros». Durante los partidos hay rivalidad, contacto físico y juego de equipo. Pero al finalizar, los adversarios se hermanan y toman las famosas 'cervezas del Tercer Tiempo', dejando de lado las tensiones y los golpes sufridos.
En esta ciudad, el Oviedo FEVE Rugby Club también sigue dicha costumbre, aunque el local destinado para ello se encuentra «hecho un desastre». Mario Rodríguez, del equipo de veteranos del club y encargado de las relaciones con la prensa, dice que «tanto el terreno de juego como las instalaciones están en un estado lamentable».
El equipo, que entrena y disputa sus partidos como local en el campo municipal de El Naranco, se ha quejado públicamente de las deficiencias que tiene el césped. «El terreno no drena bien; en invierno, con la lluvia, es un auténtico barrizal, y en verano está duro como una piedra», describe Rodríguez. Como consecuencia, se han sucedido algunas lesiones «sospechosas» de algunos jugadores, «aunque no se puede asegurar que sea por culpa del campo, ya que es un deporte muy físico», apunta el veterano.
El problema de la lluvia no sólo afecta al terreno de juego, también sufren sus inclemencias las demás instalaciones. El graderío, con un aforo para 400 personas, al no estar cubierto, «filtra el agua» y las goteras llegan a los vestuarios. «En todo el recinto no hay ningún sitio para guarecerse».
Desde la dirección del club buscan que el Ayuntamiento les ayude, aunque son «conscientes de las limitaciones económicas» del equipo de gobierno. «A veces nos proporcionan personal y maquinaria para cortar la hierba, pero son casos muy puntuales. Sin embargo, desde el Principado nunca han movido ni un dedo», lamenta el encargado de comunicación.
Conscientes del agravio comparativo que tiene el rugby con el fútbol, no piden que les financien la remodelación del complejo deportivo. «Sólo queremos que nos proporcionen tierra y semillas, además de la maquinaria necesaria para arreglar, por lo menos, el campo».
Actualmente, el Oviedo FEVE Rugby Club milita en la categoría de División de Honor B, equiparable a la Segunda División de fútbol, y tiene posibilidades de jugar la Copa del Rey. «El problema es que, pese a ser el equipo de Oviedo que juega en mejor categoría, tenemos el peor campo de toda Asturias», comenta resignado Rodríguez.
El club ha buscado financiar el «posible proyecto» a través de patrocinios para el terreno de juego. También barajaron la posibilidad de jugar en el Campo de San Lázaro, pero, aparte que allí juega el Cowper Rugby Club, «sería muy complicado meter también a las categorías inferiores».
En el Campo de El Naranco juegan los benjamines, alevines, infantiles, cadetes y juveniles del club, además de las escuelas de rugby de diferentes colegios de Oviedo, promocionadas directamente desde el equipo.