Más de dos años llevaba el Principado aguardando una cesión de terrenos por parte del Ayuntamiento de Oviedo que, por fin, ha permitido desbloquear la construcción del anillo perimetral que facilitará los accesos al nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) que se construye en la Cadellada. Una vez resuelto el preceptivo trámite para el inicio de las obras, el Consejo de Gobierno dio ayer el visto bueno a unos trabajos presupuestados en 6,7 millones de euros y que estarán concluidos en diez meses (hasta ahora el plazo del que se había hablado siempre era de un año).
La actuación se centrará en habilitar una serie de glorietas y nuevos ramales en la zona. En concreto, se construirán dos nuevas rotondas. Una de ellas estará conectada a la ya que ya existe en la urbanización de Prado de la Vega y distribuirá el tráfico hacia el área de Urgencias y la zona de carga y descarga del hospital. Tendrá un carril de entrada y dos de salida.
La otra resultará de la unión de dos glorietas existentes en las inmediaciones de la entrada principal del HUCA y tendrá forma ovalada.
Las obras también prevén la ampliación de la rotonda del Rubín -en la que confluyen la avenida de Roma y la calle Los Rosales- para que, a partir de este punto, se facilite el acceso, además de al nuevo hospital, a la urbanización de Prado de la Vega.
Eso en cuanto a las glorietas, porque el proyecto de la Dirección General de Carreteras para el anillo perimetral del HUCA también contempla la construcción de una nueva acera a lo largo de la avenida de Roma -tendrá 450 metros de longitud y 5 metros de ancho- y un vial de 150 metros que conectará con la actuación urbanística que ya se está ejecutando al oeste del HUCA y que enlazará con el futuro vial norte.
Una nueva zona verde
Por último, está proyectado un espacio verde entre el complejo hospitalario y la zona de la Estrecha. Con una superficie de 95.000 metros cuadrados, dispondrá de una amplia red de caminos pavimentados, mobiliario urbano e iluminación. La intención es conservar el arbolado con el que cuenta esta zona y plantar nuevas especies.
Teniendo en cuenta los plazos previstos para la ejecución de estas obras, los viales que permitirán el acceso al HUCA no estarán listos cuando concluyan los trabajos de construcción del complejo hospitalario que, por sí solos, ya acumulan un retraso de un año. La obra civil deberá estar finalizada el 31 de diciembre, según el compromiso adquirido por la UTE que se encarga de la construcción del hospital de la Cadellada. Así consta en el acuerdo sellado hace una semana entre las adjudicatarias y la empresa Gispasa (Gestión de Infraestructuras Sanitarias de Asturias) en el que se oficializó el segundo sobrecoste de las obras, que asciende a 36 millones de euros. Cuando hayan concluido, los trabajos para levantar el complejo hospitalario del nuevo HUCA habrán supuesto al Principado un desembolso de 295,4 millones de euros. Y después aún habrá que afrontar los gastos para su equipamiento.