Carlos Barredo quiere ganar por Chechu Rubiera en Cotobello. El ciclista del Quick Step ascendió con EL COMERCIO la montaña allerana acompañado por el de Baldornón, que ha dado su nombre a la cima, pero que no podrá coronarla en la Vuelta a España al no recibir su equipo, el Radioshack, la invitación por parte de la organización.
Ante esta ausencia, Barredo tiene claro que «ganar en este nuevo puerto me haría muy feliz a mí y a Chechu, que fue una de las personas que más influyó para que yo fuese ciclista», aunque, por otra parte, advierte que será misión difícil «porque es la etapa reina y los que se juegan la general no van a ceder ni un metro».
No será el único en intentarlo. El otro ciclista asturiano que disputará la ronda española, Luis Pasamontes (Caisse d'Epargne), también tiene entre ceja y ceja la cima de Cotobello. «Me entrené con él la semana pasada en Madrid y me comentó que le gustaría dar guerra en las dos etapas asturianas, pero especialmente es ésta», recuerda Barredo.
A Rubiera, por su parte, le encantaría que «Carlos ganase porque es como parte de mi familia y le veo muy motivado, aunque será complicado». «Pero, si llega en grupo a la parte alta -asegura el gijonés-, es un ciclista que tiene un buen golpe de pedal para ganar a los mejores, incluso en los momentos más difíciles».
Barredo confiesa que «no iba a correr en principio la Vuelta, pero, cuando vi el recorrido y las etapas asturianas, tanto yo como mis compañeros no tuvimos dudas». Chechu no puede decir lo mismo «porque mi equipo fue injustamente 'no invitado', como dijo recientemente el director de la carrera, Javier Guillén». «Tendré que fastidiarme y lo más triste es que ni siquiera podré ver la etapa porque esos días mi equipo ya me ha inscrito para correr dos pruebas en Bélgica», se lamenta.
Al corredor del equipo italiano le parece tremendamente injusto la ausencia del ciclista del Radioshack «porque fue él quien descubrió esta cima y luchó para que fuera etapa en la Vuelta», a la vez que queja de que «cómo se puede dejar fuera a este equipo americano y a otro como el BMC, que son dos fuertes patrocinadores que han apostado por el ciclismo. Desde luego que esta decisión no es buena para nuestro deporte en estos tiempos de crisis».
En un análisis de lo que es la ascensión a Cotobello, Barredo explica que «lo más difícil es el principio y el final, porque en el resto del recorrido hay que tratar de llevar una marcha regular». Y añade que «en las primeras rampas lo importante será coger el ritmo porque en caso contrario se sufrirá mucho».
También tiene claro que «a medida que se asciende, si superas bien seis de los diez kilómetros de ascensión, vas cogiendo confianza de cara a afrontar el tramo final». En este sentido explica que «lo más importante es llegar fuerte al último kilómetro, en el que hay unas pendientes hasta del 16%, por lo que se te hace larguísimo, con el añadido de que la carretera se agarra».
Último kilómetro decisivo
Chechu Rubiera comparte el análisis de Barredo de la ascensión: «Hay que estar atento a lo que suceda en las primeras rampas, pero luego llegar fuerte al último kilómetro es vital, porque esta dura cuesta, que aún no tiene nombre, tiene un porcentaje que hasta los mejores escaladores lo pasarán mal». No obstante, la clave, según el veterano ciclista, está «en las piernas». «Es una subida bonita, pero con un desnivel constante, que no deja oportunidad para las tácticas en las ascensión, por lo que regular las fuerzas será fundamental», advierte.
Asimismo, para Barredo el factor psicológico también tendrá su protagonismo pues «la Vuelta es una carrera en la que, si llegas fresco de 'cabeza', la haces mejor, aunque también cuentan otros factores como aprovechar el momento justo o meterte en un grupito para luego lanzar el ataque definitivo».
Sobre quiénes pueden ganar en Cotobello y llevarse la Vuelta, los dos tienen su pronóstico: «Ojalá sea un asturiano, pero los Schleck, sobre todo Frank, Menchov, Canvendish y algún corredor de los equipos españoles estarán entre los mejores de cara a la victoria final».