Su vida da para muchas historietas. Pero, en lugar de un superhéroe, Jim Steranko es una auténtica 'superstar'. Los amantes del cómic y el diseño le conocen bien y quienes no tienen afición desmedida a la literatura escrita con trazos de tinta y bocadillos, también. Este tipo de Pensilvania (Reading, 1938) de vida azarosa fue quien ideó la imagen de Indiana Jones. Muchísimo antes de que Harrison Ford se pusiera la cazadora de piel, se ajustara el sombrero y asiera con fuerza el látigo, él lo había dibujado.
Ángel de la Calle, también dibujante y fan confeso del genio estadounidense, presenta hoy en Avilés (Librería Noveno arte, 19 horas) 'Steranko Superstar', la que se podría definir como una especie de biografía no autorizada. Y es que en su día, es decir hace ocho años cuando De la Calle compuso el catálogo de la exposición que le dedicó la Semana Negra, el propio Steranko quiso vetar algunos de los capítulos de su vida. «Esa exposición ha sido la única que se hizo de Steranko en Europa, yo había escrito el catálogo, pero mi texto original no parecía el más indicado, así que no tuve problema en hacer otro», confiesa.
Aquel texto inapropiado por hablar de asuntos turbios no acabó en la papelera. Y ocho años después, la editorial Dólmen le reclamó al ilustrador gijonés -que ya firmó para ellos la biografía de Hugo Pratt, autor de Corto Maltese- una semblanza de su admirado Steranko. Sólo hacía falta desempolvar la antigua y mejorarla para contar lo que entonces no se dijo. «Tuvo una vida muy agitada, fue mago, músico, muchas cosas, una existencia muy compleja, siempre en el filo de la navaja», detalla el autor. La mala vida le llevó a la cárcel acusado de robar coches y cuentan las malas lenguas que fue un joven fogoso que acostumbraba a salir corriendo de las habitaciones de sus amantes cuando aparecían en escena sus maridos.
Innovador
Esa parte personal figura en esa biografía, pero en realidad es la menos importante. Lo de más en la vida de Jim Steranko es lo siguiente: «Es uno de los más importantes autores de cómic, fue uno de los innovadores de su lenguaje en los años sesenta, es una superestrella». ¿Y por qué? «Para mí, lo más destacado son dos cosas fundamentales, los tres episodios que dibujó del Capitán América, que son tres clásicos, la adaptación al cómic que hizo de la película 'Atmósfera cero' en 1981 y su intento de novela gráfica 'Marea roja'.
Claro que su tarea es mucho más ingente que todo eso. Fue partícipe de obras fundamentales como el storyboard del Drácula de Coppola y Georoge Lucas le reclamó para crear a su Indiana: «Lucas recordaba que cuando era pequeño había visto unas ilustraciones suyas, iba a producir una película sobre un arqueólogo y le pidió que le dibujara». De modo que fue él quien hizo el tratamiento de lo que es Indiana Jones, el que creó su imagen. De aquellos bocetos nació el mito en pantalla grande.
Ese genio creador que también firmó ilustraciones en 3D continúa en activo y con muchas ganas de aprender cosas nuevas. «Sigue en 200.000 proyectos de tratamiento de la imagen», explica Ángel de la Calle, quien detalla que continúa siendo fiel a una de sus grandes pasiones, que empezó a ejercer siendo muy joven, hacer portadas para las novelas de quiosco americanas, las conocidas como pulp ficcion.