El pasado mes de julio los vecinos de la localidad riosellana de Cuerres recibían como un jarro de agua fría la decisión del Juzgado de Instrucción de Cangas de Onís de archivar el 'caso de Guadamía', una batalla abanderada por la Asociación de Vecinos de Cuerres por la que se reclama la recuperación del camino histórico a la playa de Guadamía, ahora cerrado. El juez entiende que el hecho denunciado «no reviste caracteres de infracción criminal». Se basa en las conclusiones dictaminadas por la Fiscalía de Medio Ambiente, que insta a que el conflicto sea resuelto a través del ámbito administrativo.
El colectivo vecinal no sólo ha recurrido la sentencia, si no que está buscando apoyos políticos para que este caso no se quede en el olvido. «Queremos recuperar el camino que venía utilizándose desde hace más de 50 años por los vecinos para bajar a la playa», sentencia el presidente del colectivo, José Domingo Fernández.
Aunque el Gobierno del Principado y el Ayuntamiento de Ribadesella habían iniciado un procedimiento administrativo contra el cierre desarrollado por la empresa Pomaradas Guadamía, así como por los movimientos de tierra y obras ejecutadas en la finca en plena franja costera, el proceso había quedado paralizado a la espera de que fuera resuelto el penal. Los vecinos, sin embargo, se quejan de que las Administraciones no hayan movido ni un dedo tras conocer la sentencia judicial. Dirigentes de Bloque por Asturias se han reunido ayer con el presidente del colectivo vecinal para conocer la situación y han manifestado su intención de preguntarle en la Junta General al consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, Francisco González Buendía, sobre el cierre de este camino. «La consejería tiene que dar explicaciones de por qué este paso que siempre utilizaron los vecinos ahora está cerrado», advierte Roberto Colunga, diputado y portavoz de Bloque por Asturias. Junto a él viajó hasta Ribadesella Pablo Fernández, asesor parlamentario y miembro de la directiva de Bloque por Asturias, quien ironizó sobre la contundencia con la que Vicente Álvarez Areces defiende la conservación de la costa asturiana. «Areces dice que la costa asturiana es una de las costas mejor conservadas que hay y que se ajusta a todos los criterios medioambientales, pero este caso, como otros que se están dando en Gozón y en Cudillero, son actuaciones que afectan al territorio y que dañan incluso los derechos de los vecinos y las leyes», censuró. Incluso, calificó este tipo de acciones como «feudalismo urbanístico», donde «poderosos padrinos desde el punto de vista económico, judicial y político diseñan determinadas actuaciones que luego la administración no es capaz de paralizar por los intereses que sean». Bloque por Asturias tiene intención de hacer «todo lo posible» para que esto no ocurra en Cuerres.
El presidente del colectivo se mostraba ayer desalentado por los últimos acontecimientos y cansado por la larga batalla llevada a cabo contra la empresa Pomaradas Guadamía, que se prolonga ya dos años. «Durante todo este tiempo, la Asociación de Vecinos ha interpuesto un total de dieciséis denuncias», calcula. El paso, sin embargo, sigue cerrado.