La contabilidad, ya se sabe, es la ciencia del «debe , el haber y nunca hay». No está la Cuenta General de 2009 del Ayuntamiento, que ayer aprobó el PP en solitario en la Comisión Especial de Cuentas, para bromas. Son habas contadas. A grandes rasgos, 2009 ha sido el año del regreso a la senda del superávit contable, después de los números rojos de 2008, con un saldo positivo de 7,4 millones de euros, que para la oposición no es más que un truco contable. El remanente de tesorería -lo que hay en caja, más lo que le deben y menos lo que debe el Ayuntamiento- ascendió a 4,8 millones de euros en 2009 y el ahorro neto a 10,5 millones a 31 de diciembre del pasado ejercicio.
Por ese lado, nada que objetar, aunque la oposición, que ayer votó en contra, sostiene que se trata más de contabilidad creativa que de un reflejo de «la situación de las arcas municipales». Pese a ello, el resumen contable municipal ha pasado este año sin pena ni gloria (política), en parte porque el equipo de gobierno se resistió a facilitarle una copia a la oposición.
Los números dicen muchas cosas de la situación económica de la casa. Dicen, por ejemplo, que las existencias de tesorería se redujeron en 47 millones de euros el año pasado. La caja municipal se está quedando vacía. El Ayuntamiento maneja sus dineros a través de medio centenar de cuentas en diversas entidades bancarias, unas vinculadas a una sola operación o servicio y otras «operativas», para las operaciones diarias. A 31 de diciembre de 2008, había en caja algo más de 67 millones de euros; a 31 de diciembre del año pasado, sólo quedaban 20, después de haber hecho pagos por 220,5 millones y cobros por apenas 181 millones.
Reclamaciones
El equipo de gobierno sólo aceptó una de las reclamaciones presentadas por la oposición a la Cuenta. La socialista Margarita Vega mostró su sorpresa porque ni siquiera se admitieron a trámite reclamaciones sobre el Cinturón Verde y subvenciones municipales. Lo de la empresa casi municipal (el 92% de las acciones son del Ayuntamiento) es más sorprendente, porque «es la misma que presentamos todos los años». En ella, como en años anteriores, el PSOE pedía que la deuda de la sociedad se incluyese en la contabilidad municipal. La respuesta no es sí o no, la respuesta es que no toca. El dictamen de los técnicos rechaza analizar la reclamación porque «el perímetro de consolidación», lo que entra o no entra en las cuentas, es competencia de la Intervención municipal.
Tampoco se debatió la reclamación del PSOE para pedir un mayor control sobre las subvenciones y sobre si éstas cumplen los objetivos para los cuales se conceden. «Dicen que es una cuestión de procedimiento», lamentó Vega.
Por su parte, el edil de ASCIZ, Roberto Sánchez Ramos, explicó su voto negativo en que «hay dificultades objetivas para acceder a la Cuenta», y se comprometió a informar de la misma cuando tenga oportunidad de conocerla.