Su historial nada tiene que envidiar al de los grandes jinetes. Tiene incluso una medalla de oro ganada en los Juegos Olímpicos de Moscú, en 1980. Pero sin lugar a dudas, se le recordará en Gijón por ser el protagonista de uno de los momentos más emotivos de todos los concursos disputados en Las Mestas.
Mark Laskin (19 de octubre de 1956, Nueva York) revive durante estos días en Gijón lo ocurrido en 1985, cuando al finalizar uno de sus recorridos fue asaltado por una mujer en el centro de la pista. Ella le besó y con esa acción levantó de sus asientos a los espectadores, que rompieron en una gran ovación. Esa mujer acabó convirtiéndose en su esposa, Adrianna Laskin. Hoy, 25 años después, siguen juntos.
Ahora, a sus 54 años, Mark disputa pruebas semiprofesionales, labor que compagina con el puesto de jefe de equipo de la selección de Canadá, con el que espera hacer un buen papel en los Mundiales de Kentucky.
-La última vez que visitó Las Mestas protagonizó uno de los momentos más recordados por los aficionados gijoneses.
-(Risas). Sí, ahora ella es mi mujer. Vivíamos juntos en Francia y entonces llevábamos un mes sin vernos porque tuve que irme a Estados Unidos. Cuando llegué a Gijón a competir, ella saltó a la pista porque me echaba mucho de menos y entonces me besó. Veo que la gente recuerda ese momento. Es la tercera vez que me preguntan por ello en 25 años, estoy sorprendido.
-¿Fue el momento más especial de su carrera deportiva?
-Pese a lograr un oro en los Juegos, sin duda fue lo más importante de mi carrera y lo más sorprendente que me ha pasado sobre una pista de competición.
-¿Aún sigue dando batalla sobre las pistas?
-Estoy semi-retirado. Aún compito en concursos de menor nivel, sin estar en los de primer nivel internacional. Principalmente me centro en entrenar a los competidores y colaboro en el desarrollo de los caballos.
-¿Qué diferencias ve en el CSIO de Gijón de este año respecto al disputado en 1985?
-Prácticamente es una nueva instalación aunque se respira el mismo gran ambiente. Todo está fantástico, de primera clase. Las comodidades para los jinetes son muy grandes, hay una grada nueva. Ha cambiado mucho. Y siempre para mejor.
-¿Ha evolucionado mucho la hípica durante este tiempo?
-El deporte ha cambiado mucho, hay mucho más dinero envuelto en la hípica y el nivel de los competidores es mucho más elevado que antes. En Gijón hay equipos muy buenos, de los mejores del mundo. El grado de dificultad es muy alto y los competidores han venido aquí para prepararse al máximo antes del Mundial de Kentucky. Es la última parada antes de irnos a Estados Unidos.
-¿Es uno de los mejores concursos en los que ha estado?
-Sí. En cuanto al nivel de las competiciones se puede catalogar como uno de los mejores de Europa y las facilidades que se le dan a los participantes son geniales.
-¿Cómo lleva ver la competición desde la barrera cuando dirige al equipo canadiense?
-Ves las cosas de una manera muy diferente. Es muy interesante ocupar un puesto de este nivel en una competición internacional y tengo unos jinetes de un gran nivel, son fantásticos. Es un honor formar parte de este equipo.
-¿Qué destacaría de su mejor jinete y número dos del mundo, Eric Lamaze?
-Para mí es el mejor del mundo. Especialmente con su caballo 'Hickstead', que no está aquí en Gijón porque se está reservando para Kentucky... Es un jinete excepcional.
-¿Qué espera de su equipo en los Mundiales de Kentucky?
-Sufrimos algunos accidentes este año con lesiones en los caballos y tuvimos que sacar a una de las mejores monturas de la competición en el último momento. Para Kentucky, el equipo será probablemente diferente al que pensaba llevar al principio del año, pero los canadienses somos fuertes y estamos preparados para superar este tipo de adversidades. Tendremos nuestras oportunidades para lograr buenos resultados. Confío en mi equipo.
-¿Cuál es la meta de Canadá en el Mundial?
-El oro individual con Eric Lamaze porque creo que es su momento. En cuanto al equipo, al menos estar entre los cinco mejores para poder acudir a los próximos Juegos, en Londres.
-¿En Gijón ha presentado un equipo diferente al que llevará a Estados Unidos?
-Aquí trajimos un jinete muy bueno, Eric Lamaze, dos que están desarrollándose y otro que está dando sus primeros pasos. Y todos ellos tienen bastante calidad. En Kentucky se verá al mejor equipo de Canadá.