El Centro Polivalente de Recursos de El Nodo, el equipamiento llamado a reducir al mínimo la demanda de plazas residenciales para mayores en la comarca, estará abierto al público en los primeros meses de 2012. Ese es el plazo que espera ver cumplido la consejera de Bienestar Social del Principado, Noemí Martín, que ayer visitó las recién iniciadas obras de construcción del equipamiento.
El centro contará con una oferta de 148 plazas residenciales y treinta más como centro de día, lo que permitirá reducir en buena medida la lista de espera del área sanitaria avilesina, que ronda las 180 personas. No obstante, la propia consejera recordó que el nuevo edificio, en el que se invertirán cerca de cinco millones de euros, albergará inicialmente a los 57 residentes en el establecimiento de la calle de Jovellanos, inmueble que no reúne las mejores condiciones para personas con alto grado de dependencia, según reconoció la consejera.
Martín estuvo ayer acompañada por la alcaldesa de la ciudad, Pilar Varela, y por la concejala de Servicios Sociales, Purificación García, que junto a otros ediles y técnicos responsables del área de Bienestar Social conocieron de primera mano los detalles de una obra que, en primer lugar, ha requerido la excavación del terreno, frente al colegio Salesianos Santo Ángel, en el que se ubicará el nuevo equipamiento.
El edificio, que según recordaron sus responsables «se construirá con criterios de sostenibilidad», tendrá cinco plantas, de las que dos serán de sótano y tres sobre el nivel de la puerta principal de acceso. De ese modo, aprovecha el fuerte desnivel del terreno en que se ubicará el equipamiento.
En las plantas sótano se situarán, entre otros servicios, un aparcamiento, una sala mortuoria, y diversos cuartos destinados a las instalaciones de reciclado de aguas grises, la sala de calderas de biomasa y el almacén. Las distintas habitaciones y otras estancias asistenciales y residenciales se distribuirán por las plantas superiores del edificio.
Durante su visita, Noemí Martín se mostró especialmente satisfecha por el comienzo de la ejecución de un proyecto que ella puso como ejemplo del compromiso del Gobierno «por reforzar la red pública de servicios sociales en Asturias».
Actividad económica
Por otro lado, la consejera destacó el interés de proyectos como el del centro de El Nodo no ya para atender la demanda de plazas asistenciales existente en la comarca o en Asturias, sino como un modo de generar actividad económica. Así, indicó que en el actual contexto de crisis económica, «impulsar inversiones como ésta supone no sólo reforzar las políticas sociales sino estimular la actividad económica y con ello crear empleo, no sólo ahora mientras se ejecuta la obra, sino también después con el funcionamiento de la residencia y el centro de día», subrayó Noemí Martín.
En ese sentido, la consejera indicó que «en los últimos 20 meses, se han creado 2.001 nuevas plazas de atención a personas mayores en centros residenciales públicos y concertados y en centros de atención diurna». La mayoría de esas plazas (1.443) ya están en funcionamiento, en concreto 1.017 residenciales y 426 en centros de día, mientras que el resto se prevé que lo hagan antes de que finalice este año, indicó la consejera. De ellas, 378 plazas serán en centros residenciales y 180 en centros de atención diurna.
«En Asturias, nuestro compromiso con la Ley de la Dependencia supone más inversión, más plazas, más empleo y, sobre todo, más garantía de derechos ya que incrementar las plazas es imprescindible para que los derechos no se queden en papel mojado», añadió la consejera.
Medioambiental
Pero a la importancia que el nuevo equipamiento tiene para la calidad asistencial en la comarca y para la generación de empleo, se suman los beneficios de carácter medioambiental que ya se prevén en el diseño del inmueble ahora en construcción. Así, se prevé la utilización de materiales de escaso o nulo impacto ambiental para un diseño que, según han indicado desde la consejería, también ha previsto reducir el consumo de energía y las emisiones contaminantes durante su normal funcionamiento.
Entre otros aspectos, destacan mejoras en la envolvente, como la fachada ventilada que cubrirá el edificio y que cuenta con una etiqueta ecológica de la Unión Europea. Además se reutilizarán las aguas grises, de lavabos y duchas, para alimentar los depósitos de los inodoros y para el funcionamiento de la calefacción. Además, para el agua caliente sanitaria se utilizará una caldera de biomasa cuya emisión de CO2 es neutra, según señalan desde el Principado. A ello se suma el hecho de que la estructura será de hormigón para el que se emplearán áridos reciclados, entre otras medidas de tipo ambiental.