Las obras de cimentación para la construcción del inmueble en Arriondas Norte que albergará el cuartel de la Guardia Civil y hasta 18 viviendas protegidas ya han comenzado. La empresa OCA se ocupa estos días de los trabajos previos para edificar este inmueble a instancia de la Consejería de Vivienda y Bienestar Social, pero en terreno cedido por el propio Ayuntamiento de Parres.
El edificio emplazado junto a la calle de El Barco y el barrio de la Noceda constará de bajo más cuatro alturas y ocupará una parcela total de 816,66 metros cuadrados que forma parte de una finca de cerca de dos mil metros cuadrados, proveniente de la cesión correspondiente al Ayuntamiento de Parres por parte de SOGEPSA, encargada del desarrollo urbanístico de la principal zona de crecimiento de la localidad de Arriondas. Un espacio donde el equipo de gobierno ha priorizado la construcción de vivienda pública, aunque aún no ha concretado cuál será el uso que se dará a los más de mil metros cuadrados restantes. «Se había hablado en su día de la escuela de cero a tres años, por estar en una zona próxima al resto de equipamientos educativos, pero aún no hay nada concreto», reconoció el primer edil, Marcos Gutiérrez Escandón.
El inmueble que se está construyendo ahora constará de dos portales independientes. El primero tendrá capacidad para un total de 18 viviendas protegidas que serán adjudicadas en régimen de alquiler. De este modo, sus adjudicatarios no pagarán por ellas nunca más del 20% de sus ingresos e irán dirigidas a personas que ganen menos de tres veces el salario mínimo. El segundo inmueble quedará reservado para el futuro cuartel de la Guardia Civil del concejo, que utilizará la planta baja para las dependencias administrativas y los garajes, y los pisos en altura para un total de nueve apartamentos para uso y disfrute de los agentes. Para la construcción de estas dependencias, el Principado de Asturias ha firmado un convenio con la Dirección General de la Guardia Civil mediante el cual el Gobierno regional se encargaba de construir el inmueble para luego traspasárselo a la Benemérita, que tendrá que abonar al Principado el coste de los trabajos. Se espera que en un plazo de catorce meses, según el contrato de adjudicación de las obras, el edificio esté listo para habitar.
Más retrasado está la construcción del resto de las 380 viviendas que, aproximadamente, formarán parte de la unidad de desarrollo de Arriondas Norte. La situación económica que atraviesa el país hace difícil que algún promotor se interese por la construcción de estas viviendas, y el desarrollo de Arriondas Norte no parece que acabe de arrancar. «Sólo hace falta que algún promotor se interese por la zona, pero tal y como están las cosas, está todo muy parado», admite Gutiérrez Escandón.
Al margen de las viviendas protegidas que están comenzando a ejecutarse, por ahora en Arriondas Norte sólo se ha levantado un bloque de vivienda privada, junto a la Residencia de Mayores de Arriondas. Un inmueble para el que los propietarios están comenzando ahora a solicitar licencia de primeras ocupaciones, por lo que se entiende que podría estar ya habitándose.