La recuperación del ábside de la iglesia de los Padres Franciscanos, en la plaza de Carlos Lobo, se completará a lo largo de la Navidad. En este momento los trabajos se centran en la reposición de la cubierta de la iglesia en la zona que estaba unida al convento que fue demolido dentro de esta intervención que va a permitir recuperar la imagen que tenía el templo hasta mediados del siglo pasado.
De esta forma, en las próximas semanas se pondrá fin a un proyecto que se puso en marcha hace cinco años con la firma de un convenio entre el Ayuntamiento, los representantes del Arzobispado de Oviedo y la Orden Franciscana, y la empresa Asturiana de Proyectos Inmobiliarios (Proiecto). En abril del pasado año comenzaba la demolición del antiguo convento, tras trasladarse los franciscanos al nuevo, construido a pocos metros.
En principio, la obra debería de haber estado finalizada hace varios meses, pero problemas económicos entre la promotora y la primera empresa que se encargó de la restauración retrasó esa conclusión.
Los andamios que cubrían el ábside se retiraron hace algo más de dos semanas y el edificio luce ya en el entorno, aunque todavía rodeado de vallas y material de obra. Los trabajos se centran ahora en la recuperación del tejado del templo y en la urbanización exterior.
El próximo día 14 se dará un nuevo paso en el remate de estas obras con las pruebas de iluminación del ábside. A partir de ahí comenzará la colocación de las baldosas del nuevo corredor abierto entre la parte trasera del templo y la muralla de la ciudad. Esta nueva zona de paso será rematada con una valla metálica para evitar que se convierta en un lugar habitual de paso.
Esta iglesia del siglo XII, la más antigua de Avilés, ha sufrido varias modificaciones con el transcurrir de los siglos . El edificio original tenía una sola nave, en el siglo XIV se le añadió la Capilla de Las Alas y un siglo más tarde la Capilla de Pedro Solís. En el siglo XVII se construyó el ábside y en el siglo XVIII se amplió el templo con la construcción de la Capilla del Cristo. En el año 1962 se levantó el convento, que ahora ha sido demolido para que la iglesia recupere la imagen que tenía hace tres siglos.
Obras del museo
La promotora que lleva a cabo las obras en la iglesia de los Padres Franciscanos es también la encargada de la construcción del que será el Museo de Avilés. Este proyecto se enmarca dentro de otro de los convenios urbanísticos incluidos en el Plan General de Ordenación Urbana. Los trabajos de construcción del museo llevan paralizados más de un año, inicialmente a la espera de la decisión del Ayuntamiento sobre el plan museístico y ahora a la espera de una nueva licencia de construcción debido a las modificaciones que se han introducido en el proyecto inicial, según asegura el responsable de la promotora, Carlos Antuña.
De momento no hay fecha concreta para reanudar estas obras. El concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, confía en que los trabajos puedan retomarse de forma inmediata, pero tampoco señala fechas.