elcomercio.es
Miércoles, 22 octubre 2014
llovizna
Hoy 2 / 12 || Mañana 6 / 11 |
más información sobre el tiempo

Cultura

Deliciosamente fresca

13.12.10 - 02:15 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Los tres ingredientes del 'elixir' que ayer se fabricó en el escenario del Campoamor son la bis cómica, con cierta carga paródica, la ligera vena sentimental y una cuidada concepción vocal. Estos ingredientes se juntan y tendremos la representación, llena de luz y color del 'Elixir de amor', de Donizetti, que ayer hemos visto y disfrutado. Lleno total, como suele ser habitual en las primeras representaciones y en las siguientes y satisfacción del público, manifestada en una cálida ovación final.
Hace cuatro años, el director de escena Daniel Slater trasladó a 'Manon Lescaut', de Puccini, desde el siglo XIX a los turbios y tensos años cuarenta del siglo XX. En esta su segunda cita en el Campoamor, Slater vuelve a modificar la época y en cierta medida, el lugar de la ópera de Donizetti. Mientras que en el libreto original la acción se desarrolla en una aldea de principios del siglo XIX, en la concepción de Slater la obra se lleva a una villa turística de la costa italiana, durante los años cincuenta del siglo pasado. Indudablemente, con el cambio se pierde el aspecto rústico de la ópera original, pero en este caso, la obra se presta bien a una actualización como la llevada por Slater. Esta traslación a una época más reciente resultó muy acertada en cuanto al colorismo y la belleza escénica. Los dos actos y las cuatro escenas se desarrollan en la terraza de un hotel balneario sobre la costa analfitana. Slater hace una direccdión detallista -niños jugando a la cuerda, situaciones en mesas, las vespas, hasta algún chicle en escena- y llena de vida con soldados marineros, camareros, turistas... Uno de los aspectos más atractivos de la dirección escénica son los movimientos de conjunto, coreografías sencillas, pero muy plásticas y simpáticas, como por ejemplo los bailes del segundo acto o las entradas de Belcore y, sobre todo, del doctor Turcamara.
Hace poco más de un año, José Miguel Pérez Sierra dirigió con acierto a la orquesta Oviedo Filarmonía en la zarzuela 'Pan y toros'. En este nuevo encuentro con Donizetti, el director madrileño ha ofrecido una versión musical limpia y con buen color tímbrico. Resaltó Pérez Sierra la admirable orquestación de la obra, tanto en la individualización de los instrumentos especialmente de madera, como en una sonoridad orquestal muy bien empastada en las cuerdas desde principio hasta el final. Tiempos generalmente movidos y en 'crescendo' hacia los finales escénicos, abordados siempre con preciso vigor y claridad rítmica.
El Coro de la Ópera de Oviedo realizó una de las grandes actuaciones que se recuerdan en el Teatro Campoamor. Excelente en su manera de intrincarse en la acción con una gran seguridad vocal afinación y empaste. También el conjunto destacó por su actuación escénica interpretando algunas coreografías sencillas de una manera correcta y muy vital.
Más allá de la comedia, 'L'elixir d'amore' es una ópera en la que la belleza del canto se sitúa en un primer plano, especialmente en los dos protagonistas, Ismael Jordi (Nemorino) y Patrizia Ciofi (Adina). Indudablemente el tenor Ismael Jordi fue el triunfador absoluto de esta velada, en la que todos estuvieron a gran nivel. Por una parte es un actor con bis cómica y cierto 'desmayo' sentimental muy apropiado para el papel de Nemorino, pero por otra, es un excelente tenor de gracia. Su versión de una 'furtiva lágrima' resultó de una sutileza y transparencia vocal de la más profunda emoción. Fue muy aplaudida y se oyeron numerosos bravos. Repeto a Patrizia Cioffi algunas veces, sobre todo en el primer acto, estaba un poco forzada en los registros medios. El timbre muy aterciopelado no resultó del todo conveniente para la claridad de color que requiere el papel de Adina. A lo largo de la representación Patrizia va asegurando la voz y finalmente nos deparó en el segundo acto una bellísima versión del aria 'Prendi per me sei libero' muy aplaudida. Entre los otros papeles, cabe destacar la acertadísima concepción de Giorgio Surian como el Doctor Dulcamara. Este rol lo borda ya desde su salida portentosa descendiendo de un globo a escena. Los números más destacados fueron 'la barcarola', interpretado con mucha gracial, y el final del segundo acto. También realiza un papel con gran seguridad Rodion Pogossov como Belcore. Es un barítono con buena potencia y color y como el resto de sus compañeros con esa mencionada bis cómica. Finalmente Marta Ubieta aborda el rol de Gianneta con solvencia vocal de soprano y gracia escénica. Una gracia llena de encanto que no faltó en ningún momento de la representación.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Deliciosamente fresca

Personajes de el Coro de la Ópera de Oviedo en la terraza del hotel de Adina durante el primer acto de 'L'Elisir D'Amore'. :: ÓPERA DE OVIEDO

Deliciosamente fresca

Patrizia Cioffi y Marta Ubieta charlan en la terraza. :: ÓPERA DE OVIEDO

Deliciosamente fresca

Un componente del coro con la botella del elixir . :: ÓPERA DE OVIEDO



El Comercio Digital

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.