La Semana de Montaña de Avilés que organiza el Grupo Ensidesa no podía tener mejor apertura que la presencia a los mandos de la jornada de lunes del montañero avilesino Manolo Taibo, que recordó su pionera experiencia en la banquisa del mar Báltico. Y es que hablar de Taibo es hacerlo de una de las referencias en los deportes relacionados con la naturaleza, con el medio ambiente por el que tanto se preocupa.
Taibo no es un montañero al uso: «Tengo una enfermedad desde niño y es que me gustan hábitats como los campos polares». Es lo que suele decir cuando le preguntan las razones de sus aventuras en solitario, tres, por superficies heladas y bajo temperaturas y condiciones extremas, como la que ayer detalló en la sala de conferencias de la Casa de Cultura, con el aforo completo.
Pero Manolo Taibo es mucho más que un aventurero de las nieves. Con más de treinta años de experiencia, extiende su experiencia de montañero, campo en el que es una referencia y experto en misiones de rescate, ha practicado a lo largo del tiempo espeleología, esquí de montaña, escalada, barranquismo, kayak extremo... Todo salvo correr, que para eso están los compañeros del GMATRAIL.
Pero en estos últimos años, si por algo se ha distinguido Manolo Taibo, que también fue un destacado jugador de balonmano, es por sus travesías polares, por un sueño personal de caminar y culminar sus expediciones sobre los tres contenedores de hielo: campo de hielo en La Patagonia (Argentina-Chile), agua dulce helada en el Lago Inari (Laponia) y agua salada en la banquisa del Mar Báltico (Finlandia-Suecia).
Las tres fueron completadas en solitario, aunque protagonizó con Chus Huerta un primer intento en la banquisa que no pudieron culminar por congelaciones en los dedos de las manos de su compañero: «Según salíamos me dije que yo iba a volver y que completaría ola travesía en solitario».
Así sería. El pasado mes de marzo del año que se esfuma. La de Taibo fue la primera travesía absoluta y en solitario realizada en el Báltico, lo que concede al avilesino el carácter de pionero en estas lides.
Ayer recordaba los detalles de la travesía, la gestión previa del proyecto, los medios para ejecutarlo y la experiencia personal en una superficie que Manolo Taibo domina como pocos. En el Báltico completó su trilogía polar y como reza esta semana de montaña, Taibo está 'fecho n'Avilés'.