«Demanda de vivienda hay, lo que no hay es financiación». Así de tajante explica el presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción-Asociación de Promotores y Constructores (CAC-Asprocon), Serafin Abilio Martínez, la situación que atraviesa el sector de la vivienda residencial en Asturias. En una entrevista en el programa 'La Lupa' de Canal 10, Serafín Abilio Martínez no dudó en calificar de «radical» la actitud de la banca en la concesión de créditos a la vivienda, y reclamó un trato favorable para las empresas asturianas. «Asturias tiene que contar a la hora de distribuir las capacidades financieras y, además, hay un fondo de promotores que ofrecen garantías». Asegura que muchos de los problemas que se han creado en el sector fueron provocados por empresas foráneas, que tuvieron preferencia por parte de algunos ayuntamientos. El presidente de los constructores asturianos augura un 2011 «desastroso» debido a que la obra pública se ralentizará, las fábricas de materiales de construcción se enfrentarán a un importante descenso de la actividad, las entidades financieras seguirán sin conceder créditos y aumentará el desempleo. «La crisis no sólo no ha pasado, sino que se agudiza», sentenció. Pese a ello, Abilio asegura que no existen razones para que el precio de la vivienda baje. «Quien está bajando el precio es porque no soporta mantener la vivienda en stock, pero está perdiendo dinero», dice, tras recomendar «a los que venden con el 30% de rebaja que tengan cuidado porque no es lógico».
Para el presidente de los constructores asturianos, el hecho de que en España «ser propietario» forme parte de nuestra tradición como país garantiza que «después de esta crisis» las aguas volverán a su cauce en el sector de la vivienda y «Asturias seguirá respondiendo, quizás no con la construcción de 9.000 ó 10.000 viviendas al año, pero sin con 6.000 ó 7.000».
El empresario se mostró muy crítico con los incumplimientos del Gobierno central en materia de infraestructuras y los achacó a la falta de peso político de Asturias en Madrid. Para Martínez, sólo desde ese punto de vista se puede explicar el problema gravísimo de retrasos que estamos sufriendo.
Para ilustrarlo argumentó que «de los cinco tramos que quedan por terminar de la autovía del Cantábrico, el Muros-Dueñas fue licitado el 19 de octubre de 2006, con un plazo de ejecución de 30 meses, por lo que tenía que haber quedado finalizada el 19 de abril de 2009. El tramo Otur-Villapedre se adjudicó el 18 de diciembre de 2008 y tenía que haber sido inaugurado el pasado mes de noviembre. El tramo Navia-Tapia fue adjudicado en 2006 y tenía que haber quedado finalizado en septiembre de 2009. El tramo Unquera-Pendueles debía finalizar en noviembre de este año y el tramo Pendueles-Llanes, en febrero de 2011. Es decir, que toda la autovía salvo un tramo debería estar ya finalizada.