Una cantera con futuro. Asturias golpea fuerte y, raqueta en mano, se abre un hueco en un deporte que atraviesa una época dorada en España con una nómina de tenistas de lujo encabezada por el número 1 del mundo, Rafa Nadal.
El Principado, sin embargo, no es terreno fácil para los tenistas. La meteorología condiciona la práctica de este deporte y hace que las instalaciones cubiertas se constaten como insuficientes. Faltan más pistas cubiertas. Además, la situación geográfica tampoco ayuda. La costa Este de la península copa la mayor parte de las competiciones. También la zona Sur acoge numerosos torneos. En cualquier caso, lugares lejanos que hacen que los desplazamientos supongan un coste que muchas veces los jóvenes deportistas, o mejor dicho sus familias, no puedan asumir. Aun así, Asturias da tenistas. Y con una gran proyección de futuro.
En una comunidad autónoma en la que el número de licencias federativas ronda las 1.200, sorprende la cantidad de jóvenes tenistas que ofrecen nivel suficiente como para plantearse la posibilidad de asumir el reto de centrar sus expectativas profesionales en una carrera deportiva. La labor de entidades como el Grupo de Cultura Covadonga y el Club Tenis Gijón, también del Centro Asturiano, se ha confirmado como vital para que este deporte cuaje en el Principado. Prueba de ello es que los tres valores al alza de la 'armada' asturiana proceden de Gijón. Y más concretamente, del Grupo.
Pablo Carreño, Áxel Álvarez e Ignacio González van quemando etapas a golpe de raqueta. Son la avanzadilla de la cantera asturiana. Los tres empezaron en la polideportiva sociedad gijonesa y los tres prosiguen con su formación en Barcelona. Hasta ahora, todos ellos en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de San Cugat. Para esta próxima temporada, Carreño volará por libre. Supera una etapa y se pone en manos de Dudu Duarte.
Carreño (344 en la clasificación mundial de la ATP) es el alumno aventajado. A sus 19 años, lleva dos campañas jugando torneos puntuables para la ATP y su progresión ha sido espectacular. Áxel Álvarez le sigue los pasos y esta campaña sumaba su primer punto ATP. Tiene 17 años y sus miras puestas en entrar en el Open de Australia júnior como paso previo a jugar partidos ATP. El más joven de los tres, Nacho González, a sus 16 años, se marca como objetivo para esta temporada situarse entre los 50 mejores del circuito júnior.
El trío astur se entrena en Barcelona, a unos 200 metros del mejor tenista que ha salido del Principado. Galo Blanco llegó a situarse en el puesto número 40 de la clasificación mundial. «Confío mucho en sus posibilidades», dice el ex tenista ovetense desde la ciudad condal sobre los principales valores del tenis asturiano.
Una opinión compartida por otro 'grande' del tenis asturiano, Juan Avendaño, que logró llegar a ser el 90 mejor del mundo. «Tienen muy buenas cualidades los tres», apunta el de Luanco. Esteban Carril, otro de los nombres propios del tenis asturiano, recalca que Carreño, Álvarez y González «tienen muchas posibilidades de convertirse en profesionales». Eso sí, Juan Avendaño matiza que en cualquier caso «el tiempo dirá». Y es que llegar a convertirse en profesional es una carrera de fondo.
Tanto Galo Blanco como Avendaño saben de lo que hablan. Por eso tienen muy claro el camino por el que deben seguir avanzando. «Tienen que trabajar muy duro y hacerlo con mucha ilusión», concreta el de Luanco.
Una amplia nómina
Pero no sólo de Pablo, Áxel y Nacho se nutre el tenis asturiano. Andrea García, Marina Vigil y Natalia Fernández (alevines del Grupo que han sido cuartas en el Nacional por equipos y que han tenido su primer contacto con el CAR de Barcelona), Pelayo Antuña (infantil del Grupo), Isabel Fernández Fernández (subcampeona de Asturias a la que TM -el proyecto de Carril en el Centro Asturiano de La Habana- ha conseguido una beca en la Virginia Commonwealth University, una de las universidades más prestigiosas en programas de tenis de Estados Unidos), Ramón del Olmo (Tenis Gijón) y Almudena Sanz (campeona de Asturias) son sólo algunos de los tenistas que aspiran a hacerse un hueco en este deporte.
La cantera no deja de ver cómo el trabajo con los más pequeños da sus frutos. En este apartado, Galo Blanco lo tiene claro. «La cantera del tenis en Asturias no es tanto la del tenis asturiano sino la del Grupo», precisa antes de aludir al Tenis Gijón y a un nuevo proyecto encabezado por Carril en el Centro Asturiano.
Un centenar de tenistas en competición, más otros ochocientos en los cursillos formados por 16 técnicos, forman la base de la cantera grupista, que ha tomado la delantera. Hasta los 14 años, explica Juan Antonio González Aransay, responsable de la sección de tenis grupista, la entidad corre con todos los gastos, torneos y desplazamientos incluidos.
«Después, las exigencias ya son mayores y en Asturias no hay suficientes competiciones», señala. Pero, ¿cuál es la clave del éxito grupista? Aransay no duda en recalcar el «incondicional» apoyo del club a este deporte. «Trabajar bien y tener unas buenas instalaciones, con pistas cubiertas», completan los pilares sobre los que se asienta la cantera de la polideportiva sociedad gijonesa. Aun así, la realidad es que el tenis es un deporte que implica unos gastos elevados, motivados sobre todo por el hecho de tener que desplazarse fuera del Principado para competir y poder seguir creciendo como deportista. Y para progresar, hay que irse fuera. Olaya Garrido, de formación grupista, sigue los pasos de Pablo, Áxel y Nacho, y ha fichado por la Federación de Tenis de Cataluña tras no conseguir una beca con la que podría haberse quedado en Asturias.
Como otras cuantas personas vinculadas al tenis, Galo Blanco plantea que en el Principado no se puede acudir a la Federación. «Ayuda poco, por no decir nada», remata. «No tenemos relación con la Territorial», dice Carril. Aunque, contrapone el ex tenista ovetense, sí hay que alabar la labor que realizan otras entidades. «Hay que confiar en los clubes», dice antes de destacar el trabajo que realizan. Y en el Tenis Gijón, con Juan Avendaño a la cabeza, y en el Grupo Covadonga se esfuerzan por hacer cada día un poco más ciertas esas palabras.
Una nueva escuela
Se une a esta labor ahora la escuela de Esteban Carril, que busca que el que prefiera quedarse en casa «no se tenga que ir fuera para entrenarse y jugar a un nivel competitivo».
Se trata este de un ambicioso proyecto en el que Carril y un elenco de profesionales y técnicos -entre ellos Roberto Bautista (170 ATP)- pretenden poner al servicio de los jóvenes tenistas toda su experiencia. Empezaron en mayo del año pasado en el Centro Asturiano de La Habana, en Mareo, y no les va nada mal. Carril -con una amplia experiencia en el deporte de la raqueta y que llegó a ser campeón de EE UU en tierra batida- destaca que ya cuentan incluso con tenistas de fuera de Asturias que se están preparando en Gijón.
«No hay razón para que no se queden aquí» los tenistas que quieren progresar, defiende el gijonés, quien para que esta afirmación cobre más sentido avanza que para la próxima temporada la idea se organizar torneos -«mínimo, uno al mes»- y competiciones con el suficiente «prestigio» para que la cantera no vea cercenada su progresión por no poder irse fuera del Principado.
Nació en Gijón el 12 de julio de 1991. Acaba de 'fichar' a Dudu Duarte como técnico. El año pasado disputó la previa del Conde de Godó.
Para esta campaña, la meta está en acceder de forma directa a los 'challenger' y entrar en partidos ATP.
«Es un deportista muy centrado. Lo tiene muy claro y es muy trabajador. Tiene muchas posibilidades».
Nació el 18 de febrero de 1993 en Gijón. Se entrena en el CAR de San Cugat. Sumó este año su primer punto ATP.
Entrar en el Open de Australia júnior como paso previo a jugar partidos que puntúen en la ATP.
«Si las lesiones le respetan (estuvo cinco meses fuera del circuito por una doble operación de cadera), este jugador tiene un físico privilegiado».
Nació e1 3 de abril de 1994. Se entrena en el CAR de San Cugat. Vigente campeón de España de dobles cadete, título que ha ganado tres veces.
Situarse entre los cincuenta mejores del circuito júnior y dejar atrás una campaña marcada por las lesiones.
«Es un tenista muy talentoso. A pesar de ser muy joven, se ve su calidad. Que siga los pasos de Carreño».