Los nuevos trenes con los que Renfe prestará el servicio de Alvia entre Asturias y Madrid «son de alta gama y de altísima calidad. Algunos se pusieron en marcha el año pasado, así que para nada se puede hablar de trenes antiguos. Son de ancho variable, como los Talgo 130. Alcanzan la misma velocidad que los actuales y sí, tienen cafetería». El director general de Viajeros de Renfe Operadora, Enrique Urkijo, desgranó ayer una por una las características de los CAF S-120.050 que, a partir de enero de 2012 y a lo largo del primer semestre del próximo año, irán sustituyendo a los actuales Talgo S-130. Pero, en la comparativa entre los dos modelos, hay una cuestión en la que el sustituto del Talgo sale perdiendo: la capacidad.
El CAF S-120.050 sólo ofrece 224 plazas. El Talgo S-130 cuenta con 300. La diferencia es de 76 asientos en cada tren. Al cabo del año, esa diferencia se traducirá en una pérdida aproximada de 205.500 plazas. Pero Renfe no considera que eso vaya a suponer ningún problema. Por dos razones.
La primera, según expuso ayer Enrique Urkijo, porque la ocupación media en los actuales Talgo es del 60%. «Estamos hablando de unas 180 plazas» por convoy. Cifra inferior incluso, señaló, a los asientos disponibles en los modelos S-120.050 (los mencionados 224). «De todas formas», incidió el director general de Viajeros de Renfe, «la mayoría de los pasajeros están en el trayecto Madrid-Valladolid, así que la gestión más adecuada quizá sea poner más trenes ahí que en el trayecto de León a Asturias».
La segunda razón es que, en caso de que la demanda así lo requiera, Renfe puede disponer de un tren en doble composición. De esta forma, los CAF pasarían a duplicar el número de plazas. «Tampoco nos negamos a estudiar, si fuera necesario, la posibilidad de poner otro tren». En estos momentos, circulan cuatro Alvias al día entre Madrid y Asturias de lunes a viernes. En fin de semana, las frecuencias se reducen a tres diarias.
¿Por qué el cambio?
Una vez hecha la comparativa entre el equipamiento de ambos modelos -«no es una opinión, es la realidad. Ahí está en el tren. Es ir a verlo», invitó Urkijo- y tras achacar parte de las críticas -como que los sustitutos de los Talgo carecían de cafetería- a «un sindicato que tiene problemas con la empresa», el director general de Viajeros pasó a exponer las razones para el cambio de trenes del servicio Alvia Asturias-Madrid.
Los criterios, aseguró, son «exclusivamente empresariales. En ningún caso economicistas». Hasta mencionó motivos «de justicia social». Porque los Talgo S-130 que en junio de 2012 dejarán de circular por las vías asturianas pasarán a talleres para reconvertirse en modelos híbridos con los que «llevar los beneficios de la alta velocidad a territorios que tienen todavía tracción diésel porque carecen de tracción eléctrica».
Así, el destino de estos trenes será, en un primer momento, Galicia y Murcia -concretamente, su conexión con Madrid-, a las que en el futuro se pueden sumar Extremadura y Andalucía. «Ni se nos ha ocurrido meterlo en el corredor del Mediterráneo», quiso dejar bien claro Enrique Urkijo.
Y ¿por qué se llevan los trenes de Asturias y no los de otras líneas que también cuentan con Talgos? «La decisión se toma teniendo en cuenta las cifras de viajeros», respondió el propio responsable de Renfe. El corredor del Mediterráneo suma 1.385.425 clientes al año. Madrid-Alicante/Castellón, 1.278.775 y Madrid-Cádiz/Huelva, 665.120 mientras que la conexión Madrid-Asturias se queda en 304.000 viajeros.
Hay una razón más: los tiempos. Mientras el viaje hasta la capital se mantendrá en cinco horas desde Gijón con los nuevos CAF, cuando los gallegos empiecen a viajar en Talgo S-130 a Madrid, su viaje se reducirá en una hora. Y el trayecto entre Murcia y Madrid, en cuarenta minutos.