El Museo de la Lechería que se empezó a construir hace más de cuatro años en el concejo de Morcín todavía carece del equipamiento necesario para su inauguración, a pesar de que la obra finalizó a principios de 2009. Para ello, el alcalde morciniego, Jesús Barbao, busca financiación en el Principado y en diversas entidades: «Necesitamos unos 900.000 euros para equiparlo y mejorar las tolvas mineras que se encuentran en el exterior y la adecuación del entorno». De hecho, indicó que el Ayuntamiento no dispone de capacidad económica para hacer frente a ese gasto.
Barbao afirmó que la semana pasada ya mantuvo varias reuniones con posibles inversores y que la Consejería de Cultura subvencionará parte del proyecto. «El edificio se encuentra en su recta final. Confío en que, durante este año, el Museo del Queso de Asturias sea una realidad» ya que beneficiará al concejo y a la Montaña central. Con este proyecto, «nos convertiremos en la capital del queso», recalcó. En este sentido, destacó que las instalaciones «serán un punto de referencia para el resto de la región».
El nuevo museo ocupa los 100 metros de largo y 22 de alto de que disponen las antiguas tolvas del pozo Montsacro que pertenecían a Hunosa. En total, más de 1.000 metros repartidos en tres plantas que han contado con un presupuesto de 1,2 millones de euros. El centro museístico servirá como complemento al actual Museo del Queso existente en la villa, pero que por problemas de espacio se necesitaba «uno más amplio». El otro edificio, situado en el centro de Morcín, «tan solo tiene 55 metros cuadrados y está todo muy concurrido», sostuvo. Además, añadió que parte de la muestra que tiene el actual centro irá a parar al nuevo museo.
«Un museo vivo»
Una vez integrado el equipamiento en el mismo, se convertirá «en un espacio que aunará la tradición ganadera y minera» del concejo que cada vez acoge con mayor entusiasmo el certamen del queso de 'afuega 'l pitu' que se viene celebrando desde hace 25 años en torno al día de San Antón.
El alcalde de la villa, propulsor de la obra, define el museo como «algo puramente artesanal» en donde se desarrollará un proyecto «museístico y museográfico». Este Museo Etnográfico del Queso contará con la más completa colección de piezas artesanales, referidas a la elaboración del queso y de la manteca. Pero no se quedará ahí. La intención de Barbao es hacer del centro «un museo vivo» donde los visitantes puedan degustar los quesos, observar y aprender en directo su creación.
Asimismo recogerá y dará a conocer los distintos aspectos de la ciencia y la tecnología tradicional de la leche y sus derivados, así como los usos y costumbres agropecuarios tradicionales.
De hecho, Barbao añadió que promoverá conferencias, charlas de cocineros, visitas guiadas para colegios... por lo que la idea es también instalar pantallas didácticas y táctiles «para que los niños aprendan con mayor facilidad».
En definitiva, el alcalde morciniego afirmó que el «museo no será una carga económica para el Consistorio ya que la intención es que se autofinancie solo».
Fundación de amigos
Para ello, también están a la espera de crear la Fundación Amigos del Queso, que actualmente cuentan con patronato, pero «hay que conseguir que los socios puedan desgrabar con esta actividad para que no pierdan dinero».
De hecho, se espera que Central Lechera Asturiana, principal firma láctea en la región, participe en el patronato que gestionará el Museo del Queso de Morcín. Reny Picot también mostró su intención de formar parte del órgano gestor de las nuevas instalaciones culturales. El Ayuntamiento sigue negociando con el resto de empresas lácteas asturianas para incorporarlas al proyecto.
El objetivo último de todo el proyecto es «situar a Morcín como un municipio de gran atractivo turístico» y «lograr que los visitantes coman, duerman y dejen su dinero repartido por los distintos concejos del Principado».