El nuevo dueño de Juliana quiere que el astillero gijonés eche a andar a la mayor brevedad posible. Apenas una semana después de convertirse en su legítimo propietario, 34 de sus trabajadores han empezado a acondicionar las instalaciones del Natahoyo al tiempo que la dirección del grupo naviego trata de cerrar la contratación de barcos que se adapten a las características técnicas del astillero. Lo aseguró ayer el consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, durante una entrevista en el programa 'La Lupa' de Canal 10 en la que analizó el largo proceso para reflotar Juliana que arrancó en mayo de 2009 con la presentación por parte de la compañía de un concurso voluntario de acreedores para tratar de dar salida a los más de 60 millones de euros de déficit. La falta de acuerdo con los acreedores abocó al tribunal a declarar la liquidación de la empresa, un proceso que sólo recibió una oferta, la de la empresa Armón.
Torre calcula que en un plazo de tres años la nueva Juliana podría llegar a tener una plantilla fija de entre 70 y 100 trabajadores y alcanzar puntas de empleo de entre 300 y 400 personas en los periodos de mayor carga de trabajo. No obstante, reconoce que, al menos en el corto plazo, será difícil la contratación de los 39 excedentes de Naval Gijón. «El personal de oficio podría tener más posibilidades de incorporación que el de estructura; hay que entender que hablamos de una empresa que tiene tres astilleros más y que puede tener cubiertas sus necesidades de personal administrativo», explicó.
Libre de cargas
El titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Oviedo, Alfonso Muñoz Paredes, recordó en el auto definitivo de adjudicación que Armón compra el astillero «libre de todo personal» y que, por lo tanto, «no adquiere ningún compromiso de mantenimiento del empleo, ni de número de trabajadores, ni de mantenimiento de las condiciones laborales existentes antes del auto de adjudicación definitiva». Precisó también que el comprador «no quedará subrogado ni adquiere compromiso alguno en relación con los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social anteriores al auto de adjudicación definitiva».
No obstante, la consejería de Industria y Empleo prevé tratar en los próximos días la recolocación de los 39 excedentes en una reunión con la dirección de Armón en la que también participarán responsables sindicales.
Hay que recordar que el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Gijón se comprometieron por escrito el 31 de mayo de 2009 con UGT y CC OO a ayudar a la recolocación de esos trabajadores mediante una oferta de empleo en empresas con puestos de trabajo similares a los que tenían. El acuerdo precisaba que en el caso de que el vecino astillero Juliana consiguiera viabilidad y carga de trabajo, tanto la consejería de Industria y Empleo como el Ayuntamiento de Gijón harían las gestiones necesarias a fin de conseguir que dichos trabajadores pudieran acceder a trabajar en dicho astillero.
Al margen del escollo laboral, el consejero de Industria y Empleo valoró positivamente la operación de compra del astillero que va a permitir mantener la construcción de barcos en la bahía de Gijón. Apuesta por destacar las potencialidades de los astilleros asturianos en un sector que cada vez tiene más competencia. «Han sido capaces de encontrar nichos de mercado donde son muy competitivos y donde tienen menos competencia trabajando en el segmento de remolcadores, buques off-shore y barcos muy especializados y con alta carga tecnológica».
Entre los activos transmitidos a Armón figuran los 184.182,98 metros cuadrados de suelo correspondientes a 27 fincas propias situadas dentro del ámbito del astillero; varias concesiones administrativas sobre superficie marítimo-terrestre de dominio público en las que el astillero tiene parte de sus instalaciones y 26 edificaciones con una superficie total construida de 38.409,18 metros cuadrados.
El responsable autonómico no cierra las puertas a una futura participación del Gobierno regional en el capital del astillero, aunque precisa que «desde el principio hubo un planteamiento claro y rotundo por parte de Armón para hacerse con el astillero: no queremos socios».
Preguntado sobre el futuro de los terrenos de Naval Gijón, Torre consideró que sería posible hacer un planteamiento distinto al estrictamente industrial y recordó que así lo ha propuesto el propio Ayuntamiento de Gijón al objetivo de combinar diferentes usos.