elcomercio.es
Miércoles, 22 octubre 2014
nuboso
Hoy 11 / 16 || Mañana 7 / 13 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
La princesa española de Libia

La princesa española de Libia

El autor abre la puerta, con ciertas dudas, a la posibilidad de que la leonesa Ana María Quiñones pueda algún día ser la reina de este país árabe

06.03.11 - 02:09 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Me sorprenden gratamente los artículos publicados en este periódico sobre la princesa Ana María Al-Senussi; española y casada con S.A.R. Idris Al-Senussi, pretendiente y reclamante del trono de Libia.
Es posible que este sea el único diario español que haya dedicado estos días espacio en sus páginas a este asunto, que nos sitúa ante la interesante posibilidad de que una española llegue a ser la reina de Libia.
En el árbol genealógico Senussi, abundan la poligamia y las uniones entre familiares de diferentes grados, por lo que su estudio resulta muy complejo y además, a esto hay que añadir, como veremos más adelante, el factor religioso y que entre los Senussi -al igual que en otras familias árabes- al jefe se le reconoce el derecho a nombrar a su sucesor.
Aclarados estos asuntos (no menores para el lector desconocedor de las monarquías árabes, doña Ana María Quiñones, originaria de León, contrajo matrimonio en 1987 con el príncipe libio Idris Al-Senussi, hijo del príncipe Abdallah Al-Senussi (conocido como el 'Príncipe Negro').
El movimiento monárquico en Libia gira en torno a la familia Senussi. Sin duda el líder más conocido de este movimiento ha sido el rey Idris I, derrocado el 1 de septiembre de 1969 por el teniente Muammar el Gadafi, en un golpe de estado, mientras el Rey estaba fuera del país recibiendo atención médica.
Abdallah Al-Senussi, el padre del príncipe Idris, colaboró en el exilio con el depuesto rey Idris I, para restablecer la legitimidad en Libia, y en 1969 llevó a cabo la única operación militar contra Gadafi en Libia. Después hubo otros intentos, pero todos fracasaron. El rey Idris fallece en 1983 y el príncipe Abdallah en 1988. Es entonces cuando el príncipe Idris, junto con un consejo consultivo formado por otros miembros de las diferentes familias, se sitúa a la cabeza del movimiento Sanussiyyah en el que se encuentran la mayoría de las tribus libias.
El movimiento Sanussiyyah representa una rama del Islam y sus líderes, como descendientes del profeta Mahoma, son sharifs. El príncipe Idris Al-Senussi, que mantiene contactos con grupos de oposición dentro y fuera de Libia, es sobrino nieto segundo del rey Idris I y sobrino nieto de Ahmad al-Sharif Pasha (Tercer Gran Senussi).
El movimiento monárquico actúa como paraguas para muchas de las figuras de la oposición y tiene como objetivo establecer un gobierno democráticamente elegido en Libia, con un rey constitucional.
Efectivamente, existe otro aspirante al trono, el príncipe Mohammad, hijo del difunto príncipe Hasan. Reside en Londres, y es sobrino nieto del rey Idris I, bisnieto de Mohammad al-Mahdi (Segundo Gran Senussi) y, al igual que el príncipe Idris, tataranieto de Mohammad Al-Senussi (Primer Gran Senussi y fundador de la orden).
Los problemas sucesorios en la monarquía de Libia, surgen en octubre de 1954, cuando los Senussi sufrieron una grave crisis interna por una disputa familiar en la que participaron algunos de los 38 príncipes, miembros de la Familia Real, molestos con lo que veían como un desproporcionado poder ejercido por Ibrahim al-Shalhi (durante 40 años asesor leal del Rey).
Como el rey Idris I, hijo de Mohammad al-Mahdi (Segundo Gran Senussi) no tenía hijos sobrevivientes de su esposa Fátima, hija de Ahmad al-Sharif (Tercer Gran Senussi), algunos descendientes de Ahmad reclamaron la sucesión para su rama familiar. El rey Idris I, supuestamente asesorado sobre esta cuestión por Ibrahim al-Shalhi, intentó que su hermano, Mohammad al-Rida, fuese visto como el legítimo sucesor al trono. La controversia llegó a su punto culminante cuando un nieto de Ahmad al-Sharif, disparó y mató a Ibrahim al-Shalhi en una calle de Bengasi.
Varios miembros de la familia fueron puestos bajo arresto domiciliario; los siete miembros más jóvenes, fueron exiliados a los oasis de Hon; el nieto de Ahmad al-Sharif, fue condenado por homicidio y ejecutado en febrero de 1955; y muchos de los miembros de la familia perdieron sus títulos y el derecho a ocupar cargos de gobierno, entre ellos el padre del príncipe Idris, aunque años más tarde -como ya hemos dicho- volvería a estar junto al rey Idris I en el exilio.
El hermano del rey, falleció repentinamente en julio de 1955, por lo que Idris nombró sucesor a su sobrino el príncipe Hasan (padre del ahora aspirante al trono, el príncipe Mohammad) que ejerció la regencia durante unos meses en 1969, y un día antes de que se cumpliera el plazo fijado por el rey Idris I para su abdicación, Gadafi ocupó el poder y mantuvo bajo arresto domiciliario al príncipe Hasan hasta 1984.
El príncipe Idris, reclamante del trono, tiene cincuenta y cuatro años, una experiencia considerable en la industria del gas y petrolífera, y está bien relacionado con líderes de Oriente Medio. Reside en Roma y en Washington, y hoy por hoy pudiera ser una alternativa -tan interesante y tan real como la de su primo tercero el príncipe Mohammad- para la transición democrática en Libia.
No sabemos si Libia llegará a tener una reina española o, si tan siquiera, una nueva monarquía. Parece difícil, a la vista de los movimientos que vamos viendo entre las fuerzas de la oposición. Pero deseamos que nuestros gobernantes (del mismo modo que asistieron a los fastos en honor de Gadafi, por sus cuarenta años en el poder) sepan ahora aprovechar esta oportunidad para colaborar con el restablecimiento de la paz y la democracia en Libia, a ser posible -y si fuera beneficioso para nuestros intereses y los del pueblo libio- con acento español.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
La princesa española de Libia

El príncipe Idris Al-Senussi, con su esposa la princesa Ana María.



El Comercio Digital

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.