El grupo Armón tiene en cartera la contratación de tres barcos para las instalaciones de Juliana, pero aún no ha podido concretar la firma de contrato alguno, según informaron ayer fuentes sindicales y del Principado. El consejero de Industria y Empleo, Graciano Torre, que celebró una reunión con las federaciones sindicales para informar sobre la marcha de las gestiones para que trabajadores excedentes de Naval Gijón puedan integrarse en la nueva plantilla del astillero de El Natahoyo, confirmó que Armón puede firmar en breve los contratos para los tres barcos, aunque no quiso dar más detalles al respecto.
El grupo Armón se hizo con la propiedad de Juliana a mediados del pasado mes de febrero después de un largo proceso que arrancó en mayo de 2009 con la presentación, por parte de Factorías Juliana, de un concurso voluntario de acreedores al acumular un déficit de más de 60 millones de euros. El astillero de Navia pagó al contado 14.056.000 euros por Juliana después de que la falta de acuerdo con los acreedores abocara al Juzgado número 1 de lo Mercantil de Oviedo a declarar la liquidación de la empresa.
Si bien Armón aún no ha logrado cerrar la contratación de barcos, sí trabaja intensamente en la puesta a punto del astillero. Fuentes sindicales indicaron que la empresa de Navia les había informado de que prevé invertir algo más de un millón de euros para la preparación de las instalaciones industriales de Juliana. La adecuación de las vías para el movimiento de las grúas, las conducciones eléctricas y el sistema de tuberías del astillero son los trabajos más urgentes que están ejecutando en la actualidad.
Un equipo de 36 personas trabaja ya en Juliana para la adecuación de los espacios industriales y también en la seguridad del astillero. Prácticamente todas estas personas pertenecen a la factoría de Navia o a empresas auxiliares. Los sindicatos consideraban que alguno de los trabajadores excedentes de Naval Gijón podían empezar a trabajar en estas tareas, pero Armón pidió tiempo para iniciar las contrataciones hasta que empiece a haber carga de trabajo en el astillero.
Contratos frustrados
Antes de hacerse con la propiedad de Juliana, Armón barajó el contrato de dos buques 'rol on rol off' para el apoyo de plataformas petrolíferas pero, según parece, no logró finalmente hacerse con estos contratos. También el empresario astur-mexicano Antonio Suárez, uno de los principales armadores atuneros del mundo, negoció con Armón la construcción de dos barcos, por un precio de alrededor de 20 millones de euros cada uno, pero tampoco se pudo concretar esta operación. El empresario señaló en octubre del pasado año que un astillero mexicano le había hecho una buena oferta para la construcción de los buques y que preveía decidirse por una opción u otra antes de febrero de este año. Tampoco parece que este contrato haya fructificado para Armón.
Pese a estos reveses, el grupo asturiano no pierde el tiempo. Ayer se conoció que el máximo responsable del Astillero Armón Vigo había sido nombrado director de la instalación gijonesa. También trascendió que Armón le ofreció al antiguo director de Factorías Juliana, Julio Martín Ramos, la jefatura de producción del nuevo astillero.
En fuentes sindicales también se comentó que la filosofía principal de la empresa propietaria de Juliana se basa en la sinergia del grupo. Los trabajadores fijos de las factorías tendrán movilidad en los distintos puestos de trabajo. También se comentó que la empresa propietaria de Juliana basará el trabajo de una parte importante de su producción en empresas auxiliares. El propio grupo naviego cuenta con empresas de estas características que también prestarán servicio en el astillero de Gijón. Lo que no puede hacer Armón es trasladar buques remolcadores que está construyendo en las factorías de Navia o Vigo a Gijón por falta de calado suficiente en los diques gijoneses.