elcomercio.es
Sábado, 26 mayo 2012
claros
Hoy16 / 20||Mañana15 / 17|
más información sobre el tiempo

Deportes

Estás en: > >
Sin oxígeno por la vía clásica

Más Deporte

Sin oxígeno por la vía clásica

04.04.11 - 02:06 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
«El tiempo parecía perfecto. Continué tallando escalones. Para sorpresa mía, estaba disfrutando con la ascensión tanto como jamás había disfrutado en una bella arista de mis Alpes neozelandeses. Después de una hora de marcha ininterrumpida llegamos al pie de un pasaje con aspecto de ser el más formidable problema de la arista: un resalte de roca de unos 15 metros. A aquella altitud, podía significar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Aquella roca, lisa y casi desprovista de presas, podría haber sido un interesante problema para un grupo de expertos escaladores del Lake District un domingo por la tarde, pero aquí suponía una barrera para nuestras mermadas fuerzas».
Con estas palabras describía sir Edmund Hillary sus sensaciones al enfrentarse por primera ver a una zona que acabaría llevando su nombre -el escalón de Hillary- durante la expedición que acabó en la primera vez que se hacía cumbre en el Everest. Era el año 1953 y se escribía la primera página en la historia de la culminación de las escaladas a la cima del planeta. Por ese escalón tendrán que pasar Nacho Orviz, Edurne Pasaban, Ferrán Latorre y Asier Izaguirre para coronar la cima más alta del planeta (8.848 metros) en la nueva aventura en la que acaban de embarcarse: ascender al techo de la tierra sin recurrir al oxígeno artificial. Algo que muy pocos -algo más de un centenar- han conseguido hasta ahora.
«Es lo más complicado antes de la cumbre», reconoce Nacho Orviz sobre el escalón de Hillary. Una vez lleguen a esa arista, cien metros, de pendiente relativamente sencilla, les separará de su objetivo.
Antes, el equipo del que forma parte el bombero gijonés habrá tenido que superar una ruta -han optado por subir por el mismo camino por el que el neozelandés Hillary y Tenzing Norgay hicieron historia- que, aunque no presenta una elevada dificultad técnica, se complica al hacerlo sin oxígeno artificial. Lo primero será llegar al campo base, a 5.380 metros de altura, en la zona Sur del Everest, en Nepal.
La aclimatación siempre es importante. Y en este caso, de manera especial, al ser el principal reto ascender sin recurrir a las botellas de oxígeno.
Cascada de hielo
Bloques inestables
La 'cascada de hielo' será la primera complicación con la que se tope el grupo de Orviz y Pasaban. Tan pronto como el glaciar se desplaza hacia el valle del Khumbu, en un desnivel de 600 metros, éste se hace añicos en enormes e inestables bloques de hielo. En esta zona han muerto más escaladores que en ninguna otra parte de la ascensión al Everest. «Es lo más farragoso de la ruta», explica Orviz, que la describe como un «caos de bloques de hielo».
Valle del silencio
Sin riesgos
La cascada da paso al conocido como Valle del Silencio, donde se ubicará el campo I (6.065 metros de altitud), desde el que se atravesará ese valle, que va ascendiendo ligeramente y que, según el montañero gijonés, no presenta una complicación especial, para acabar en la pared del Lothse, «una gran pendiente de nieve y hielo».
Allí quedará fijado el campo II (a 6.500 metros), desde el que por un tramo de cuerdas fijas se llega al campo III, situado en una plataforma a 7.470 metros.
Desde allí, hay otros quinientos metros hasta el campo IV en el Collado Sur, a 7.920 metros. Para ir del campo III al IV hay que superar dos retos más: el Espolón de Ginebra y la Banda Amarilla.
Espolón de Ginebra
Saliente de roca
El Espolón de Ginebra es un saliente de roca negra al que dio nombre la expedición suiza de 1952. Las cuerdas instaladas en el recorrido ayudan a los escaladores a pasar sobre la roca cubierta de nieve. La Banda Amarilla es una sección de piedra arenisca sedimentaria que requiere unos 100 metros de cuerda para atravesarla.
Zona de la muerte
A 8.000 metros
En el collado Sur, los montañeros entran en la 'zona de la muerte'. A 8.000 metros de altura, en el campo IV. El lugar desde donde Nacho Orviz y Edurne Pasaban realizarán el ataque a la cumbre. «Saldremos hacia las diez u once de la noche y caminaremos toda la noche para intentar llegar a la cima hacia las diez de la mañana», detalla el montañero gijonés.
Su intención, siempre, será tratar de adelantarse a las expediciones comerciales. Para ello intentarán salir antes que esos grupos, muy numerosos y que podrían retrasar y complicar su ascensión. Al ir sin oxígeno artificial, el grupo de Nacho y Edurne no puede perder ni un minuto.
Por el 'balcón'
Reponer fuerzas
Primero se toparán con el 'balcón', a 8.400 metros, una pequeña plataforma en la que reponer fuerzas antes de llegar a unos escalones de roca que les obligarán a adentrarse en la nieve.
Las gélidas rachas de viento en esta fase serán el principal enemigo de la expedición, especialmente porque, al ir sin oxígeno artificial, el cuerpo está en peores condiciones. Cualquier esfuerzo pasa más factura que en condiciones normales.
350 metros más tarde llegarán a la cima Sur, desde donde seguirán por la arista sudeste, conocida como la travesía de la Cornisa, donde la nieve cubre rocas discontinuas y es mejor no mirar hacia abajo. Por la derecha, una caída de 3.050 metros. Y a la izquierda, otra de 2.400.
Tras el escalón de Hillary
A un paso de la cima del mundo
Será en el momento en el que superen esta travesía cuando el equipo de Orviz y Pasaban se midan al escalón de Hillary, a una distancia de 100 metros, ya sencillos, del Everest.
Habrán sido casi 900 metros desde la zona de la muerte -donde al hombre ya sólo es posible adaptarse durante un cierto tiempo limitado, ya que no se compensa del todo el gasto de energía durante el tiempo de reposo- para los que, si todo va según lo previsto, habrán invertido «entre once y doce horas». ¿La recompensa? Estar en la cima del mundo.
«Mis sentimientos fueron de alivio: ya no había más peldaños que tallar, más aristas que atravesar ni más lomos que nos engañaran. Miré a Tenzing y a pesar del pasamontañas, las gafas y la máscara incrustada de carámbanos, no podía ocultar la contagiosa sonrisa de puro deleite al contemplar cuanto le rodeaba. Nos estrechamos las manos y entonces Tenzing me echó el brazo sobre los hombros y nos dimos palmadas mutuas en la espalda hasta quedar casi sin aliento. Eran las 11.30. En la arista habíamos invertido dos horas y media, pero pareció una vida entera». Palabras de Hillary tras ser, con Tenzing, los primeros en llegar a lo más alto de la Tierra. Otros muchos han llegado desde entonces. Ahora, le toca el turno al grupo de Nacho y Edurne. Sin oxígeno artificial. En una lucha cuerpo a cuerpo con la naturaleza. Pasaban, la primera mujer en coronar las catorce cumbres más altas del planeta, se sacará la espinita de no haber hecho el Everest sin oxígeno. Para Orviz será su séptimo 'ochomil' y la culminación de un sueño de juventud, emulando las hazañas de Reinhold Messner, el primero que subió sin oxígeno artificial a la cumbre más alta de la Tierra.
Un nuevo reto
Comienza la aventura
Hoy, lunes, comienza la aventura. Nacho y el resto del grupo partirán hoy desde Madrid, donde cogerán un avión rumbo a Katmandú, lugar en el que estarán unos días antes de ir al campo base, al que calculan llegar en unos quince días. La fecha del ataque a la cumbre dependerá de las condiciones meteorológicas, pero la intención es intentarlo a mediados de mayo. Con ropas especiales, pensadas para el intenso frío al que tendrán que hacer frente y pendientes de esquivar a las expediciones comerciales siempre que sea posible, Nacho Orviz y Edurne Pasaban vuelan hacia un nuevo reto en el Himalaya.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Sin oxígeno por la vía clásica

Nacho Orviz, en los días previos a salir rumbo al Himalaya. :: ÁLEX PIÑA

Sin oxígeno por la vía clásica
Videos de Deportes
más videos [+]
Deportes
Documento sin título
Documento sin título
El Comercio Digital

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.