El régimen de Libia admitió ayer que tiene en su poder al fotógrafo gijonés Manu Brabo y anuncia que será liberado próximamente, una vez comprobado que su presencia en el país obedece a razones profesionales y tiene sus permisos en regla. La noticia ha dejado mas tranquilos a sus familiares y amigos, aunque aún es pronto para saber en qué momento el fotoperiodista volverá a España y podrá ser abrazado por los suyos.
Ayer fue un día de rumores y de informaciones contradictorias sobre el momento y la forma en la que Manu Brabo saldrá de Libia. Sin embargo, en el entorno familiar y profesional la admisión por el régimen de Gadafi de que el fotoperiodista está bien y en su poder no deja de ser un alivio, ante la posibilidad de que su desaparición se prolongara.
La familia de Brabo recibió ayer a mediodía una llamada del Ministerio de Asuntos Exteriores en la que les comunicaba la declaración oficial del régimen libio, así como la pronta liberación del fotógrafo gijonés. En el momento de la llamada, los padres del joven gijonés estaban conversando con los medios de comunicación.
Los padres de Brabo confiaban ayer en que la indefinición sobre el momento de la liberación se resolviera cuanto antes. Victoria Varela de Seijas Brabo, hermana del fotógrafo, manifestó a EL COMERCIO que esperaba que a últimas horas de la noche podría concretar más detalles sobre la vuelta a casa de Manu. «Estoy segura de que todo va a salir bien», aseguró la madre del joven, del mismo nombre que su hija.
Esta circunstancia impide, por el momento, que la familia de Manu Brabo tome una decisión sobre en dónde recibirá al fotógrafo. Durante todo el día de ayer barajaron varias posibilidades, incluso trasladarse fuera de España, pero sus parientes han preferido aguardar acontecimientos.
El avión de un congresista
Ayer llegó a especularse con que Manu Brabo regresara a casa en el avión de un congresista norteamericano que se encuentra en Libia y que podría aprovechar esta circunstancia para repatriar a todos los periodistas apresados -dos norteamericanos y un sudafricano, además del fotoperiodista gijonés-, pero esta hipótesis perdió fuerza a lo largo de la jornada, ya que todo hace pensar que es un diplomático de la Embajada de Turquía quien gestiona la salida de los dos estadounidenses, dadas las difíciles relaciones por las que atraviesan Libia y Estados Unidos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores señaló que no existen un calendario previsto para la salida de Manu Brabo de Libia, más allá de las noticias facilitadas a la familia del fotógrafo y de comprometerse a desvelar más información cuando existan datos confirmados.
La ausencia de diplomáticos europeos en la capital libia, como consecuencia del conflicto bélico, ha dificultado las labores de gestión necesarias para resolver todo el papeleo que acelere el regreso de Manu Brabo. Hungría, a quien este semestre corresponde la Presidencia de la Unión Europea, es la nación encargada de canalizar todas las funciones diplomáticas de los países comunitarios. Es a través de este cauce por el que se están encarrilando las negociaciones con el régimen libio.
Además del Ministerio de Asuntos Exteriores, las autoridades autonómicas y gijonesas, así como diversas asociaciones profesionales y de fotoperiodistas, se pusieron en contacto con la familia de Manu Brabo para expresa su solidaridad y respaldo.
El padre del fotógrafo agradeció ayer las muestras de simpatía recibidas y elogió la labor desempeñada por los medios de comunicación en su trabajo por difundir la noticia de la captura de su hijo lo que, a su juicio, colaboró para desvelar su paradero.
Manu Brabo nació en 1981 y realizó estudios de fotografía en la Escuela de Artes de Oviedo y comenzó la licenciatura de Comunicación en la Universidad Carlos III, de Madrid. Profesionalmente ha cubierto el conflicto israelo-palestino y el terremoto de Haití. Precisamente, el pasado año una colección de fotografías tomadas en el país caribeño fueron objeto de una exposición antológica en Mieres, organizada por la Asociación Profesional de Fotoperiodistas Asturianos, que mostró la calidad periodística del joven.
Actualmente colabora con las agencias Zuma Press, Invision Images y Gran Angular Press y algunos de sus reportajes se han publicado en medios españoles, en su condición de freelance. Manu Brabo también recibió el premio 'Nómadas' en el Festival de Fotoperiodismo de la ciudad vasca de Vitoria Periscopio 09, que convoca el también fotógrafo Álvaro Ybarra.