87 empresas del concejo han puesto en marcha, obligadas o no por la ley, planes de igualdad. De su significado y de sus ventajas hablaron ayer varias de esas compañías en la II Jornada Unidad de Género, en cuya inauguración participó Laura Seara, directora del Instituto de la Mujer.
-¿Cómo convencer a las empresas de que pongan en marcha planes de igualdad, de que les beneficia?
-Es un error considerar la igualdad una mera cuestión de estética. La igualdad significa una sociedad más competitiva, más eficiente, constituye un motor para el desarrollo económico y la generación de empleo. Los países más igualitarios son los países más ricos del mundo. Porque hablar de igualdad es aprovechar el talento de la mitad de la población. Y, por tanto, aprovechar mejor los recursos humanos de tu empresa. En 2009, un 34% de los convenios colectivos estatales incluían acciones de igualdad y en 2010 fue el 61,5% . La igualdad es una inversión necesaria. Las mujeres nunca hemos sido un problema, pero ahora más que nunca somos parte de la solución.
-La foto de los principales consejos de administración de las empresas del país es masculina.
-Es uno de los retos pendientes. El objetivo es que en torno al año 2015 estemos hablando ya de una situación distinta y un incremento considerable. Ya se ha incrementado mucho desde la entrada en vigor de la Ley de Igualdad: de 2004 a 2010 la presencia de las mujeres en los consejos de administración de las empresas del Ibex ha pasado de un 3,4% a un 10,8%. Pero seguimos trabajando en ese sentido. Los planes de igualdad de las empresas incorporan medidas para garantizar el equilibrio de hombres y mujeres en los órganos de dirección.
-Y el equilibrio en las nóminas. Dice que sigue habiendo brecha salarial.
-Sí, es brutal. Hay una brecha salarial en torno al 17,5% en la Unión Europea, porcentaje que se puede aplicar aquí, y que se da en todos los sectores. Es una anomalía del sistema económico y democrático. Hemos puesto en marcha medidas junto al Ministerio de Trabajo y se han incrementado de una forma considerable las inspecciones a las empresas, con sanciones incluidas. La brecha ha empezado a descender en los puestos de trabajo de mayor cualificación y más remuneración.
-Durante su intervención ha puesto algún ejemplo que parece evidenciar que nunca se podrá prescindir de las cuotas.
-He hablado de Noruega, donde llevan muchísimos años con las cuotas y, después de tanto tiempo, se les ocurrió retirarlas. Entonces, volvieron a bajar los porcentajes de representatividad de las mujeres. Las cuotas son un mecanismo corrector para garantizar la presencia de la mujer, para garantizar más justicia, democracia, eficiencia y eficacia. En Noruega las han tenido que volver a poner, y en Francia las acaban de instaurar para el ámbito empresarial. Deconstruir lo construido durante siglos y siglos de historia patriarcal no se hace de un día para otro. Requiere un cambio cultural en el que hay que seguir trabajando.
-¿Desde la educación?
-Desde el ámbito de la coeducación. La desigualdad no se aprende sola. En ningún sitio estaba escrito que tenía que haber desigualdad entre hombres y mujeres y sin embargo la hubo porque se fue aprendiendo durante siglos. Y la igualdad, tampoco se aprende sola. Lo que pasa es que tenemos que correr mucho para deconstruir todo lo aprendido.
-Vaya, que queda mucho por recorrer...
-Queda tiempo, pero yo soy optimista. Este país, después de 40 años de dictadura, ha pasado de tener a la mujer relegada al ámbito de lo privado, cuando eran los famosos ángeles del hogar, como decía la Sección Femenina, a ocupar uno de los primeros puestos en el ranking de los países más igualitarios de Europa.
-¿Es conocido el trabajo de Gijón y de Asturias en este sentido?
-Son un referente. Asturias, junto con Andalucía y el País Vasco, son las tres comunidades autónomas más punteras en el desarrollo de las políticas de igualdad. Y Gijón es una ciudad muy especial, muy libre, con mucha conciencia, donde la gente ha defendido siempre sus derechos por encima de todo, donde la gente ha dado lecciones al resto del país en momentos muy puntuales. Y también lo están haciendo en materia de igualdad.